FENADISMER reclama el pago directo de las ayudas al gasóleo ante la escalada de precios

FENADISMER vuelve a pedir que las ayudas al gasóleo se ingresen directamente en las cuentas de los transportistas. La Federación considera que, con precios próximos a los dos euros por litro, las continuas subidas están diluyendo el efecto de la bonificación de 20 céntimos aplicada en las estaciones de servicio.

El precio medio del gasóleo A convencional ronda los 1,90 euros por litro, mientras que el gasóleo A Premium se sitúa en torno a los 1,99 euros por litro.

Las diferencias entre estaciones de servicio son significativas. En la Comunidad de Madrid, el gasóleo A oscila entre los 1,74 euros por litro de algunas gasolineras «low cost» y los 2,05 euros, o más, de establecimientos de marcas tradicionales.

Ante esta escalada, FENADISMER insiste en que el sistema actual de ayudas no está proporcionando el alivio económico que necesitan las empresas de transporte. La organización ya había solicitado un cambio de modelo antes de la aprobación del tercer paquete de medidas.

La Federación advierte de que el encarecimiento del combustible se produce pese a la vigencia de la ayuda de 20 céntimos por litro aprobada por el Gobierno. Esta bonificación se aplica directamente por las petroleras y las estaciones de servicio en el precio final que paga el consumidor.

Además, señala que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia no ha hecho públicos, hasta la fecha señalada en su reclamación, los informes de seguimiento y verificación sobre la aplicación del segundo y del tercer paquete de ayudas.

Para FENADISMER, la evolución del mercado ha superado las previsiones más negativas y pone en cuestión la eficacia del mecanismo vigente: «El mecanismo actual de aplicación de la ayuda no está cumpliendo con su objetivo de aliviar la asfixiante presión económica que sufren los transportistas, sino que está permitiendo que el descuento quede diluido y absorbido por la constante subida de precios de las operadoras».

La propuesta de la organización pasa por abonar la bonificación mediante transferencia bancaria a las empresas de transporte, tomando como referencia los datos del gasóleo profesional.

La Federación ya había reclamado que las ayudas se pagaran directamente a las empresas, como ocurrió con el primer paquete, aunque reconoce que aquellos abonos acumularon meses de retraso por distintos motivos.

A su juicio, el ingreso en cuenta es «el único método verdaderamente transparente y eficaz para garantizar que el esfuerzo presupuestario del Ejecutivo llegue íntegramente al bolsillo de los profesionales».

FENADISMER sostiene que este cambio permitiría evitar distorsiones en los precios finales del surtidor y proteger de forma efectiva a un sector estratégico para la economía que vuelve a atravesar una situación de extrema vulnerabilidad.

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