El repostaje de camiones se digitaliza para mejorar el control del gasto en combustible

La planificación de rutas, las tarjetas de combustible y las plataformas digitales están cambiando la forma en que las empresas de transporte gestionan el repostaje. Conocer dónde parar, cuánto cuesta el carburante y cómo se realiza cada pago permite anticipar los costes del viaje y controlar mejor el gasto de la flota.

El repostaje depende cada vez menos de una decisión tomada sobre la marcha. Las herramientas digitales permiten incorporar las paradas a la planificación del servicio, teniendo en cuenta los puntos de carga y descarga, los precios del combustible y los servicios disponibles a lo largo del recorrido.

Esta transformación coincide con los cambios en la red europea de estaciones de servicio. Según el informe estadístico de Fuels Europe citado por Eurowag, en Europa funcionan más de 140.000 gasolineras y estaciones de servicio, aunque su número ha descendido desde el máximo alcanzado en la década de 1980. La consolidación del mercado ha dado paso a instalaciones de mayor capacidad y con más servicios.

La evolución española presenta una tendencia diferente. España cerró 2025 con 12.746 estaciones de servicio operativas, tras incorporar 115 nuevos puntos de venta durante ese año, según los datos recogidos en la información difundida por Eurowag.

Desde 2010, la red ha crecido cerca de un 29 %, impulsada principalmente por las estaciones independientes y los modelos de bajo coste y desatendidos.

También ha cambiado la planificación de las paradas de descanso. Frente a la elección improvisada de un lugar donde estacionar, el sector dispone de aparcamientos de pago que permiten reservar con antelación y conocer su certificación y nivel de seguridad. Así, el estacionamiento puede integrarse en la organización de la ruta.

En la Unión Europea, 6,2 millones de vehículos medianos y pesados de transporte de mercancías mueven más de 13.100 millones de toneladas al año, de acuerdo con las cifras incluidas en el documento de Eurowag. Esta actividad concentra una parte importante de las necesidades de repostaje en los principales corredores de transporte y en instalaciones especializadas para camiones.

Las plataformas digitales permiten a los gestores de tráfico comparar los precios del combustible a lo largo del itinerario y decidir las paradas antes de iniciar el servicio.

Christian Picard, director general de Eurowag para Europa Occidental, explica que disponer de herramientas que reúnen productos, servicios y procesos operativos en un mismo entorno facilita una planificación que tiene en cuenta tanto los lugares de carga y descarga como el coste del carburante.

«Las paradas para repostar no son aleatorias y los costes del viaje se calculan antes de que el conductor salga de la base», señala Picard.

La transformación también alcanza a los pagos. Como referencia general, el estudio del Banco Central Europeo sobre los hábitos de pago de los consumidores recogía que, en 2022, el efectivo representaba el 59 % de las transacciones en la zona euro. Seguía siendo el medio más utilizado por número de operaciones, pero las tarjetas ya lo superaban en valor económico, con aproximadamente un 46 % del importe de los pagos. Los pagos móviles suponían alrededor del 3 %.

Estas cifras corresponden al conjunto de los consumidores. En el transporte por carretera, Eurowag señala que los sistemas sin efectivo y las tarjetas de combustible ya predominan entre las flotas y las empresas transportistas.

Jiří Petrák, director de Producto de Pagos de Eurowag, relaciona su implantación con la seguridad de las transacciones, la disponibilidad de servicios como Card lock y Fuel Guard, y el desarrollo de alternativas como las tarjetas virtuales integradas en aplicaciones móviles.

Estos sistemas permiten controlar el consumo, gestionar los costes y organizar el repostaje del conjunto de la flota. Según la compañía, el encarecimiento del combustible y las exigencias normativas también impulsan su adopción.

«El repostaje está pasando de ser una operación sencilla a un proceso gestionado que forma parte de la gestión financiera y operativa del transporte», afirma Petrák.

Eurowag presta servicio en más de 30 aparcamientos para camiones y en una red de unas 17.800 gasolineras en Europa, que desarrolla desde 2005.

Su plataforma Eurowag Office incorpora mapas con la red de aceptación y los precios del combustible, y reúne información sobre distintas tareas de la empresa: repostajes, tarjetas y saldos, pagos de peajes, seguimiento de costes y monitorización de vehículos.

También integra funciones relacionadas con el cumplimiento de las normas sobre tacógrafo y tiempo de trabajo, además de la planificación de rutas, la asignación de servicios y la elaboración de informes.

Según la compañía, la automatización del intercambio de datos permite reducir tareas administrativas y el tiempo dedicado a introducir información manualmente o a cambiar entre sistemas. El objetivo es que cada repostaje forme parte del control económico y operativo del servicio, desde la preparación del viaje hasta su finalización.

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