El Gobierno ha aprobado el tercer paquete de medidas para hacer frente al impacto de la crisis en Oriente Próximo, que mantiene hasta el 31 de diciembre el apoyo al transporte profesional por carretera. El nuevo esquema combina la reducción del Impuesto sobre Hidrocarburos con una ayuda específica al gasóleo profesional, siguiendo una fórmula similar a la aplicada durante los últimos meses.
El Consejo de Ministros ha dado luz verde al tercer paquete de medidas destinado a amortiguar las consecuencias económicas y energéticas del conflicto en Oriente Próximo. Entre las principales actuaciones figura la prórroga del apoyo al combustible para el transporte profesional por carretera hasta finales de 2026.
El sistema mantiene dos mecanismos complementarios. La reducción del Impuesto Especial de Hidrocarburos será de 20 céntimos por litro en octubre, 13 céntimos en noviembre y 6 céntimos en diciembre, mientras que la ayuda extraordinaria destinada específicamente al transporte profesional será de 5, 12 y 19 céntimos por litro, respectivamente.
La suma de ambos conceptos permitirá mantener durante los tres meses un apoyo equivalente a 25 céntimos por litro para los transportistas beneficiarios, aunque variará progresivamente el peso de cada mecanismo.
El Ejecutivo ha incorporado además una cláusula automática de salvaguarda que permitirá recuperar una rebaja de hasta 20 céntimos por litro si vuelve a producirse un fuerte incremento del precio de los carburantes.
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha defendido la continuidad de estas medidas en un escenario marcado por la incertidumbre geopolítica y el encarecimiento de la energía. El Gobierno cifra en más de 12.000 millones de euros el esfuerzo presupuestario acumulado de los tres paquetes aprobados durante 2026.
El sector del transporte de mercancías por carretera sigue con atención la evolución de los precios energéticos, uno de los principales factores de coste para empresas y autónomos.
La volatilidad del petróleo y de los carburantes mantiene la presión sobre los márgenes de explotación, por lo que el sector considera especialmente relevante que los mecanismos de apoyo puedan adaptarse si se produce un nuevo repunte de precios.
En este contexto, la aplicación de las cláusulas de revisión será uno de los elementos a vigilar durante los últimos meses del año, especialmente si la evolución del mercado energético vuelve a tensionar los costes de operación.
La aprobación del nuevo paquete llega en un momento especialmente sensible para el transporte de mercancías por carretera, con el combustible nuevamente situado entre las principales fuentes de presión sobre los costes empresariales.
El sector venía reclamando la continuidad de las medidas más allá del 30 de septiembre, fecha en la que finalizaba el paquete anterior. El nuevo Real Decreto-ley prolonga finalmente el sistema durante octubre, noviembre y diciembre, evitando un corte en el apoyo al transporte profesional.
Además del transporte por carretera, el paquete mantiene medidas para otros sectores afectados por el aumento de los costes energéticos e incorpora una nueva línea de ayuda al transporte ferroviario de mercancías de 15.000 euros por locomotora diésel.
Puedo hacer también una versión más compacta, eliminando todavía más redundancias entre los dos últimos apartados.
