La Conferencia de Seguridad Vial de ROADPOL 2026, celebrada en Den Bosch, Países Bajos, reunió a profesionales de la policía de tráfico, investigadores, responsables políticos y expertos tecnológicos de toda Europa. El encuentro abordó el uso de datos para anticiparse a los accidentes, los desafíos de la conducción autónoma y la cooperación para proteger las cadenas logísticas frente al crimen organizado.
La seguridad en las carreteras exige una colaboración que va más allá de la vigilancia del tráfico. Esta fue una de las ideas centrales de una conferencia en la que se compartieron experiencias sobre prevención, gestión de incidentes y protección del transporte, coincidiendo con el 30.º aniversario de ROADPOL.
Durante la apertura, Guido Meijering, de la Policía Nacional neerlandesa, destacó la importancia de la formación continua y del intercambio de conocimientos entre cuerpos policiales. Reunir a profesionales que afrontan problemas comunes permite reforzar su capacidad de actuación y avanzar en el objetivo compartido de reducir las víctimas en carretera.
También intervino Ad Hellemons, uno de los fundadores y antiguo director de la organización, quien repasó tres décadas de cooperación internacional. Su intervención puso el acento en la colaboración entre profesionales y en el intercambio de buenas prácticas para responder a los retos de la seguridad vial.
El aprovechamiento de la información fue uno de los principales asuntos del encuentro. Chris Emmerik, de la Policía Nacional neerlandesa, explicó cómo los datos del tráfico en tiempo real y el portal nacional de datos de tráfico ayudan a mejorar la gestión de los accidentes y el conocimiento de lo que sucede en la carretera.
Estas herramientas permiten transformar grandes volúmenes de información en datos útiles para la actuación policial. Con ello, las autoridades pueden detectar anomalías con mayor antelación y responder de forma más eficiente a las incidencias.
Desde la perspectiva de la prevención y la aplicación de la ley, el fiscal Marc Pluimers abordó cómo la tecnología puede ayudar a identificar situaciones de riesgo antes de que desemboquen en accidentes graves. Este planteamiento permite adelantar la intervención de las autoridades y reforzar la prevención.
En la misma línea, Giedo Donkers, director ejecutivo de VIA Road Safety Software, mostró las posibilidades de combinar información sobre siniestros y velocidades de circulación. El análisis conjunto permite localizar de manera continuada puntos de alto riesgo y orientar los recursos hacia los lugares donde resultan más necesarios.
La conferencia también puso de relieve la relación entre la vigilancia de las carreteras, la seguridad del transporte y la lucha contra el crimen organizado.
Bastiaan Beumer, de la Policía neerlandesa, presentó el trabajo de EMPACT y destacó la importancia de la cooperación basada en el análisis de información para combatir las redes delictivas que operan entre países. La coordinación de actuaciones, el intercambio de datos y la definición de prioridades comunes permiten reforzar la respuesta de las autoridades europeas.
Por su parte, Tom Torensma centró su intervención en la delincuencia organizada que utiliza el transporte para desarrollar sus actividades, abordada bajo la denominación Transport Facilitated Organised Crime (TFOC), y en la colaboración Strong Logistics.
Esta iniciativa reúne a policías, aduanas, autoridades fronterizas y representantes del sector del transporte. Su finalidad es proteger las cadenas de suministro, reforzar su capacidad de resistencia y reducir la vulnerabilidad de las redes logísticas frente a su utilización por organizaciones criminales. La intervención situó la colaboración con el propio sector entre los elementos necesarios para mejorar la protección de la actividad logística.
La tecnología también estuvo presente en el análisis de las herramientas disponibles para investigar delitos y coordinar actuaciones policiales. Susanne Brok, de la Policía neerlandesa, presentó las aplicaciones de las tecnologías de sensores y del reconocimiento automático de matrículas, conocido por las siglas ANPR.
Estos sistemas contribuyen a identificar patrones, localizar vehículos de interés para las investigaciones y facilitar una actuación policial más eficaz entre países. Su utilidad se enmarca en un modelo de trabajo que aprovecha la información disponible para orientar las investigaciones y mejorar la cooperación transfronteriza.
La evolución de la movilidad plantea nuevas exigencias a los cuerpos policiales. Bas van der Zijden, de la Policía Nacional neerlandesa, analizó el impacto que pueden tener los vehículos autónomos y sin conductor sobre sus funciones.
A medida que avance la automatización, las autoridades deberán adaptarse a nuevos retos operativos y cuestiones normativas, además de valorar las oportunidades que estas tecnologías pueden ofrecer para mejorar la seguridad vial.
La conferencia también abordó la evolución de la siniestralidad. Lianne Nijland, de la Policía Nacional neerlandesa, examinó el preocupante aumento de las muertes en carretera registrado en varios países después de años de descenso.
En su intervención destacó la necesidad de comprender los factores de riesgo emergentes y mantener una colaboración estrecha entre policías, organismos públicos y entidades dedicadas a la seguridad vial para revertir esa tendencia.
La planificación de las infraestructuras fue otro de los ámbitos tratados. Ross Goorden, coordinador de la red ciclista del Ayuntamiento de Utrecht, presentó la experiencia de esta ciudad en el desarrollo de redes conectadas para bicicletas.
Su exposición mostró cómo una infraestructura ciclista bien diseñada puede contribuir tanto a una movilidad más sostenible como a mejorar la seguridad del conjunto de usuarios de la vía.
En la bienvenida a los participantes, Magda Kopczyńska, directora general de Movilidad y Transportes de la Comisión Europea, señaló que alcanzar los objetivos de Visión Cero requiere la contribución de todos los actores implicados. Instituciones europeas, gobiernos, policías de tráfico, investigadores y organizaciones no gubernamentales desempeñan un papel en la reducción de fallecidos y heridos graves.
La Conferencia de Seguridad Vial de ROADPOL 2026 se organizó en el marco del proyecto STRIDER III, cofinanciado por la Unión Europea. El encuentro reunió así distintas perspectivas sobre un objetivo compartido: mejorar la prevención mediante la cooperación, el conocimiento y un uso más eficaz de la tecnología.
