La FNTR ha organizado varias movilizaciones contra la implantación de la ecotasa en la región francesa de Grand Est, prevista a partir del 2 de abril de 2027. Las protestas, celebradas el 15 de octubre, incluyeron convoyes de camiones en Alsacia y una concentración en Metz, donde los representantes del sector reclamaron la supresión del R-Pass y de la ecocontribución para vehículos pesados ECPL ante la presión económica que soportan las empresas.
Los convoyes convocados por la Federación Nacional de Transportes por Carretera (FNTR) recorrieron las carreteras de Alsacia y confluyeron en la sede de la Región, en Estrasburgo. Paralelamente, alrededor de medio centenar de transportistas se manifestaron a pie ante la sede regional en Metz, donde estaba previsto someter a votación las condiciones del dispositivo, incluidas las tarifas y la red de carreteras afectada.
Michel Chalot, presidente de la FNTR Grand Est, explicó por qué los participantes en esta última concentración optaron por acudir sin sus vehículos: «Con el precio al que está el combustible, no hemos venido con nuestros camiones».
Chalot fue recibido por Thibaud Philipps, vicepresidente de la Región responsable de Movilidad, junto con una delegación en la que participaron Florence Berthelot, delegada general de la FNTR, y representantes de la Union TLF.
Durante el encuentro, los representantes del transporte trasladaron su rechazo a las nuevas cargas y defendieron que la situación económica del sector no permite asumirlas. «Le hemos pedido la supresión del R-Pass y de la ECPL, argumentando que el contexto económico no es adecuado», señaló Michel Chalot.
El presidente de la FNTR Grand Est expuso ante los responsables regionales el incremento de los costes y el deterioro de la rentabilidad de las empresas. Según afirmó, el precio del combustible ha aumentado un 40 % en un año, mientras también suben los gastos de personal, seguros y mantenimiento.
«Hemos sufrido una subida del 40 % del precio del combustible en un año. Los costes salariales, de los seguros y del mantenimiento se disparan, nuestros márgenes se reducen y las insolvencias empresariales aumentan con fuerza», manifestó. La reclamación de la federación se centra, por tanto, en retirar ambos instrumentos, al considerar que añadir nuevos costes agravaría las dificultades de los transportistas.
Tras escuchar las reivindicaciones, los responsables regionales solicitaron a los representantes del sector que presenten antes del 15 de noviembre un documento que detalle el incremento de sus costes.
Chalot reconoció que la delegación pudo exponer su posición, aunque expresó sus dudas sobre el resultado del diálogo: «Nos han escuchado y nos han pedido que entreguemos por escrito, antes del 15 de noviembre, el detalle de la subida de nuestros costes. Veremos qué sale de ello, pero tengo pocas esperanzas. Tenemos la sensación de que buscan ganar tiempo».
La Región también planteó la posibilidad de mejorar las ayudas. Sin embargo, el presidente de la FNTR Grand Est insistió en que esa respuesta no coincide con la petición trasladada por los transportistas: «No es eso lo que estamos pidiendo».
El rechazo a estas cargas también estuvo presente en el discurso inaugural del salón Technotrans. Allí, Florence Dupasquier, presidenta de la FNTR, advirtió de que los costes adicionales ponen en peligro el futuro de los transportistas locales.
Las movilizaciones y la reunión con los responsables regionales reflejan la oposición de la federación a la implantación del dispositivo. Mientras la administración solicita información adicional sobre la evolución de los costes y plantea posibles mejoras en las ayudas, la FNTR mantiene su exigencia de suprimir el R-Pass y la ECPL.
