Los vehículos comerciales conectados generan cada vez más información sobre su funcionamiento, pero aprovecharla sigue siendo un reto para las empresas que gestionan flotas de distintas marcas. La IRU ha reunido en Bruselas a fabricantes, transportistas y asociaciones para avanzar hacia criterios comunes que permitan acceder a esos datos y utilizarlos en la actividad diaria.
Los vehículos generan información sobre su ubicación, consumo de energía, estado mecánico, mantenimiento, seguridad y rendimiento operativo. Para las empresas de transporte, estos datos pueden ayudar a gestionar las flotas, anticipar necesidades de mantenimiento, mejorar la eficiencia energética y desarrollar nuevos servicios digitales.
Sin embargo, disponer de los datos no garantiza que resulten útiles. Una empresa que trabaja con vehículos de varios fabricantes puede encontrarse con definiciones, formatos e interfaces diferentes, además de condiciones contractuales distintas. Esa fragmentación dificulta reunir y utilizar la información de toda la flota de una forma práctica.
Por ello, el debate celebrado durante la reunión de la Comisión de Innovación y Tecnología de la IRU se centró en cuestiones como la compatibilidad entre sistemas, las interfaces interoperables y las definiciones comunes de datos.
La IRU defiende que los operadores puedan acceder, utilizar y compartir los datos relevantes de los vehículos que poseen, alquilan o explotan sin obstáculos técnicos, contractuales o comerciales innecesarios.
Al mismo tiempo, el planteamiento reconoce la necesidad de proteger el software, los algoritmos y otros desarrollos propios de los fabricantes. La ciberseguridad, la seguridad del vehículo y el tratamiento seguro de la información también deben formar parte de cualquier solución.
Los miembros de la Comisión de Innovación y Tecnología acordaron en Bruselas las categorías prioritarias de datos del vehículo que necesitan los operadores para trabajar con eficiencia. Ese acuerdo servirá de base para la siguiente fase de trabajo de la IRU, aunque la organización no ha detallado en esta comunicación cuáles son esas categorías.
Para el transporte de mercancías por carretera, la cuestión cobra especial importancia cuando una empresa combina camiones de varios fabricantes. Si cada marca entrega la información mediante sistemas y condiciones diferentes, integrar los datos en una misma gestión resulta más complejo.
La posición acordada en la IRU plantea que el acceso sea seguro, interoperable, estandarizado y legible por sistemas informáticos, bajo condiciones justas, transparentes y no discriminatorias. El objetivo es que los datos puedan utilizarse de forma efectiva en distintas flotas y también en operaciones que atraviesan fronteras.
Tras el encuentro, la IRU continuará el diálogo con fabricantes, operadores, asociaciones y otros actores del sector. La organización busca soluciones compartidas que permitan aprovechar los vehículos conectados sin comprometer la seguridad ni los derechos de propiedad intelectual.
