Fenadismer planteará al Gobierno intervenir de forma excepcional el precio de los carburantes si las nuevas ayudas al transporte mantienen el sistema de bonificaciones fiscales. La federación sostiene que la rebaja aplicada desde septiembre no se ha reflejado en el precio del diésel.
La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) tiene previsto reunirse este viernes 25 de septiembre con el ministro de Economía para tratar el nuevo paquete de ayudas al carburante para los transportistas, cuya entrada en vigor se prevé para octubre.
La organización pedirá que se modifique el modelo aprobado en junio. Según explica, parte de las ayudas se canaliza mediante una rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos, en lugar de abonarse íntegramente a los profesionales del transporte.
Fenadismer afirma que la reducción de 20 céntimos en el Impuesto sobre Hidrocarburos, vigente desde el 1 de septiembre, no se ha trasladado al precio del diésel. A su juicio, las compañías petroleras han absorbido buena parte de esa bonificación en sus márgenes comerciales.
La federación sitúa su reclamación en un contexto de encarecimiento del petróleo, cuyo precio, según sus datos, ha aumentado un 80 % desde principios de año. Considera que el coste del carburante exige una respuesta que llegue de forma efectiva a los transportistas.
Si el Gobierno opta por conservar el actual sistema de ayudas, Fenadismer solicitará que se limite temporalmente el precio máximo de venta al público de los carburantes. La federación propone recuperar un mecanismo de control de precios similar al que estuvo vigente en España durante la década de 1990.
Con esa medida busca que cualquier rebaja fiscal aprobada se refleje en el precio final que pagan los profesionales al repostar. Por ahora, se trata de una propuesta que Fenadismer prevé trasladar al Gobierno en la reunión de este viernes.
