La patronal considera positivo el impulso a la renovación de flotas, aunque advierte de que la transición energética del transporte pesado no puede basarse únicamente en la electrificación
La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) ha valorado favorablemente la nueva línea de ayudas anunciada por el Gobierno para impulsar la descarbonización del transporte por carretera, aunque ha advertido de que la transición energética del sector no puede centrarse exclusivamente en la electrificación.
La organización empresarial considera que cualquier medida destinada a acelerar la renovación de flotas y reducir las emisiones del transporte es positiva, especialmente en un momento en el que las empresas afrontan importantes desafíos económicos y tecnológicos para adaptarse a las nuevas exigencias medioambientales.
Sin embargo, la patronal insiste en que el proceso de descarbonización del transporte pesado requiere un enfoque tecnológico neutral que tenga en cuenta la realidad operativa de las distintas actividades de transporte.
La electrificación no es una solución única para todo el transporte pesado
Desde la CETM recuerdan que el transporte de mercancías por carretera presenta necesidades muy diferentes en función del tipo de operación, las distancias recorridas y las características de la carga transportada. Por ello, consideran que la electrificación puede ser una alternativa viable en determinados segmentos, especialmente en servicios urbanos o regionales, pero advierten de que actualmente sigue presentando limitaciones para una parte importante del transporte de larga distancia. Entre los principales condicionantes figuran la autonomía de los vehículos, los tiempos de recarga, la disponibilidad de infraestructuras específicas para vehículos pesados y el elevado coste de adquisición de los camiones eléctricos. La organización sostiene que estas circunstancias hacen necesario mantener abiertas otras vías tecnológicas que también contribuyan a la reducción de emisiones.
Combustibles renovables y otras tecnologías bajas en carbono
La patronal defiende que los combustibles renovables, como los biocombustibles avanzados y otros combustibles de bajas emisiones, deben formar parte de la estrategia de descarbonización del transporte por carretera. Según la CETM, estas soluciones permiten reducir de forma inmediata la huella de carbono de gran parte de la flota actual sin necesidad de realizar inversiones tan elevadas como las requeridas para la sustitución completa de los vehículos. Además, recuerdan que la diversidad tecnológica resulta especialmente importante en un sector caracterizado por una gran heterogeneidad empresarial, donde predominan las pequeñas y medianas empresas y los autónomos.
Las ayudas, una oportunidad para acelerar la renovación de flotas
La CETM considera que los nuevos programas de apoyo pueden contribuir a impulsar la modernización del parque de vehículos y facilitar la incorporación de tecnologías más eficientes y sostenibles. No obstante, la organización subraya que estas ayudas deberán diseñarse de forma que resulten accesibles para el conjunto del sector y tengan en cuenta las diferentes realidades operativas existentes en el transporte de mercancías. La patronal también insiste en la necesidad de acompañar los incentivos económicos con una planificación adecuada de las infraestructuras energéticas y de recarga, un aspecto que considera fundamental para garantizar el éxito de cualquier estrategia de transición energética.
Seguridad jurídica y planificación a largo plazo
Otro de los mensajes trasladados por la organización empresarial es la importancia de ofrecer estabilidad regulatoria a las empresas transportistas. La CETM considera que la renovación de flotas y la adopción de nuevas tecnologías exigen inversiones de gran volumen que requieren marcos normativos previsibles y una planificación a largo plazo. En este sentido, reclama que las futuras políticas europeas y nacionales permitan a las empresas elegir las soluciones tecnológicas más adecuadas para cada actividad, evitando enfoques que puedan limitar la competitividad del transporte por carretera.
Una transición energética adaptada a la realidad del sector
La patronal concluye que la reducción de emisiones es un objetivo compartido por el conjunto de la industria, pero insiste en que el camino hacia la neutralidad climática debe construirse teniendo en cuenta las particularidades operativas del transporte pesado. Para la CETM, la clave estará en combinar ayudas públicas, desarrollo de infraestructuras, innovación tecnológica y neutralidad regulatoria, de manera que la descarbonización avance sin comprometer la competitividad de las empresas ni la capacidad del transporte por carretera para seguir garantizando el suministro de mercancías. La organización defiende que solo mediante una estrategia basada en múltiples tecnologías será posible alcanzar los objetivos climáticos marcados por la Unión Europea manteniendo al mismo tiempo la eficiencia y sostenibilidad económica del sector.
