La metodología común impulsada por la Unión Europea permitirá calcular de forma homogénea la huella de carbono de mercancías y pasajeros, facilitando la comparación entre operadores y modos de transporte
La Unión Europea ha puesto en marcha este 1 de junio las nuevas normas comunitarias destinadas a medir y comparar las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por los servicios de transporte de mercancías y viajeros. La iniciativa busca establecer un sistema común de cálculo que aporte mayor transparencia al mercado y permita a empresas y clientes conocer con mayor precisión el impacto ambiental de cada operación de transporte.
La nueva regulación se basa en el reglamento CountEmissions EU, aprobado por las instituciones comunitarias para armonizar los métodos de cálculo de emisiones en toda la Unión y evitar la coexistencia de sistemas diferentes que dificultaban la comparación entre operadores y modos de transporte.
Un único método para toda la cadena logística
Hasta ahora, las empresas podían utilizar metodologías distintas para calcular su huella de carbono, lo que complicaba la comparación de resultados y generaba diferencias significativas entre los datos comunicados por cada operador. Con la entrada en vigor de las nuevas reglas, las compañías que decidan informar sobre las emisiones de sus servicios deberán utilizar una metodología armonizada basada en la norma internacional ISO 14083. El objetivo es garantizar que los cálculos se realicen con criterios homogéneos, independientemente de si se trata de transporte por carretera, ferroviario, marítimo o aéreo. Para los cargadores y clientes logísticos, este cambio permitirá disponer de información más fiable a la hora de evaluar proveedores y diseñar estrategias de descarbonización de sus cadenas de suministro.
Impacto directo en el transporte de mercancías por carretera
El transporte por carretera, responsable de una parte significativa de las emisiones asociadas a la logística europea, será uno de los sectores más afectados por la nueva normativa. Las empresas transportistas podrán utilizar los nuevos criterios para cuantificar las emisiones generadas por cada envío, trayecto o servicio prestado. Esta información será cada vez más relevante en los procesos de contratación, donde numerosos cargadores ya incorporan indicadores medioambientales entre los criterios de selección de proveedores. Además, la disponibilidad de datos comparables permitirá identificar oportunidades de mejora en eficiencia energética, optimización de rutas y utilización de vehículos de bajas emisiones.
Más transparencia para clientes y operadores
La Comisión Europea considera que la falta de un sistema uniforme de medición suponía una barrera para el avance de las políticas de descarbonización del transporte. La nueva metodología pretende ofrecer mayor seguridad jurídica y evitar situaciones de «greenwashing» derivadas del uso de métodos de cálculo poco transparentes o difíciles de verificar. Las empresas podrán recurrir a herramientas digitales certificadas para realizar los cálculos y, de forma voluntaria, someter los resultados a procesos de verificación independiente que refuercen su credibilidad ante clientes y administraciones.
Un paso más hacia los objetivos climáticos de la UE
La entrada en vigor de CountEmissions EU forma parte de la estrategia comunitaria para reducir las emisiones del transporte y avanzar hacia la neutralidad climática en 2050. Bruselas considera que disponer de información precisa y comparable sobre la huella de carbono de las operaciones logísticas es un elemento esencial para impulsar decisiones de inversión más sostenibles y acelerar la transición hacia sistemas de transporte con menores emisiones.
Para el transporte de mercancías por carretera, la nueva normativa supone un avance hacia una mayor estandarización de los criterios ambientales que ya empiezan a condicionar la competitividad del sector. A medida que cargadores, administraciones y clientes demanden información más detallada sobre las emisiones asociadas a cada servicio, la capacidad de medirlas y acreditarlas de forma rigurosa se convertirá en un factor cada vez más relevante para las empresas transportistas.
La digitalización, clave para cumplir con las nuevas exigencias
La aplicación práctica de la normativa también reforzará el papel de la digitalización en el sector. Plataformas de gestión de flotas, sistemas telemáticos y herramientas de análisis de datos serán fundamentales para recopilar la información necesaria y calcular con precisión las emisiones de cada operación. En un contexto de creciente presión regulatoria y comercial para reducir la huella ambiental del transporte, la nueva metodología europea aspira a convertirse en la referencia común para medir el progreso real de la descarbonización en toda la cadena logística.
