La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) ha cuestionado la eficacia del Plan de Refuerzo Operativo de Exámenes (PRO) impulsado por la Dirección General de Tráfico (DGT) y sostiene que los problemas para acceder a las pruebas prácticas de conducción siguen siendo graves en numerosas provincias. La organización considera que las medidas extraordinarias aplicadas hasta ahora no abordan el origen del problema: la falta de personal examinador y las carencias estructurales en las jefaturas de tráfico.
En un comunicado difundido este 16 de junio, la patronal de las autoescuelas responde a las interpretaciones realizadas tras la publicación de los resultados de los exámenes extraordinarios celebrados los sábados dentro del Plan PRO. Según CNAE, los datos obtenidos no reflejan la dimensión real de las listas de espera ni la demanda existente para acceder a las pruebas prácticas.
La organización asegura que ya advirtió a la DGT, antes y durante la puesta en marcha del plan, de que los resultados serían parciales al limitarse a determinadas pruebas y ubicaciones. Por ello, rechaza la conclusión de que exista una menor demanda de la denunciada por el sector.
Uno de los principales reproches de CNAE es que el Plan PRO solo contempla exámenes para la obtención del permiso B y únicamente en las capitales de provincia. La confederación considera que la medida debería haberse ampliado a las pruebas de motocicletas y vehículos pesados, además de extenderse a los centros desplazados.
Según la organización, la inclusión de los permisos para vehículos pesados habría permitido reducir de forma inmediata la bolsa de aspirantes pendientes de examen y contribuir a paliar la escasez de conductores profesionales, un sector que, según recuerda, necesita más de 35.000 nuevos trabajadores.
CNAE también critica los plazos con los que se organizan las convocatorias extraordinarias. La entidad asegura que las autoescuelas reciben los avisos con apenas quince días de antelación, un periodo que considera insuficiente para planificar adecuadamente la formación y presentar a los alumnos en las mejores condiciones.
A juicio de la patronal, el proceso de aprendizaje y preparación para una prueba práctica no puede improvisarse ni adaptarse con tan poco margen.
Otro de los aspectos cuestionados es el coste del Plan PRO. CNAE sostiene que esta fórmula resulta más cara que otras medidas aplicadas anteriormente, como la realización de horas extraordinarias por parte de los funcionarios en horario de tarde, debido a los gastos asociados a desplazamientos, dietas y otros conceptos. Además, considera que su eficacia es inferior a la de alternativas ya utilizadas con anterioridad.
La confederación insiste en que las dificultades para examinarse no responden a una situación coyuntural, sino a problemas estructurales derivados de jubilaciones no cubiertas, bajas prolongadas, plantillas insuficientes y una demanda creciente que el sistema actual no logra absorber.
Asimismo, recuerda que cuando habla de una “bolsa de alumnos” se refiere a personas que ya han superado las pruebas teóricas y, cuando procede, las de destreza, y que una parte significativa de ellas podría examinarse si existiera una capacidad de examen estable y suficiente.
CNAE reclama a la Administración soluciones de carácter permanente en lugar de medidas temporales y exige reforzar la capacidad de examen en todas las jefaturas de tráfico. La organización sostiene que la necesidad de planes de choque es consecuencia directa del déficit de personal existente y advierte de que más de 1.400 autoescuelas han cerrado en los últimos años por la falta de previsión y organización administrativa.
La confederación concluye señalando que estudia nuevas acciones para defender los intereses de los alumnos y de las autoescuelas, mientras reclama una respuesta que permita garantizar un acceso ágil y estable a los exámenes de conducción en toda España.
