La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) reclama al Gobierno que mantenga las ayudas al combustible, al menos, hasta el 31 de diciembre de 2026. También propone reducir un 50 % las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social y destinar parte de la recaudación adicional asociada al encarecimiento de los carburantes a apoyar a los sectores más afectados.
El presidente de CETM, Carmelo González, ha trasladado estas peticiones al ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo. La confederación advierte de que el precio del combustible sigue aumentando y de que las ayudas extraordinarias aprobadas mediante el RDL 18/2026 están previstas para finalizar el 30 de septiembre. A su juicio, las circunstancias que motivaron esas medidas persisten y se han agravado.
CETM considera que retirar las ayudas ahora añadiría presión a las empresas de transporte de mercancías por carretera. Al aumento sostenido del coste del combustible se suman, según la organización, los retrasos en el cobro de las compensaciones, que están deteriorando la tesorería de las compañías.
Por ello, pide prorrogar el apoyo al combustible hasta, como mínimo, el 31 de diciembre de 2026. Su segunda propuesta es una reducción extraordinaria del 50 % de las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, con el objetivo de aliviar los costes y preservar la liquidez de las empresas.
La confederación sostiene que una parte del aumento de la recaudación pública vinculado a la subida de los carburantes debería emplearse en medidas para los sectores que soportan directamente ese sobrecoste. Según CETM, amortiguar el impacto del combustible ayudaría a evitar que la presión sobre las empresas acabe afectando a la actividad, la inversión, el empleo y el consumo.
CETM también llama la atención sobre las empresas acogidas al régimen de estimación objetiva, cuyo límite de facturación sitúa en 125.000 euros anuales. La organización advierte de que la evolución de los costes y de la facturación podría obligar a numerosas pequeñas empresas a paralizar su actividad a partir de octubre, con consecuencias para la capacidad de transporte disponible.
Para CETM, la situación de las empresas transportistas afecta también al funcionamiento de la cadena de suministro. La confederación recuerda que el sector permite que alimentos, medicamentos, productos industriales y otras mercancías lleguen a empresas y ciudadanos, y pide al Gobierno que actúe con urgencia para evitar que los mayores costes reduzcan la disponibilidad de transporte.
«Si queremos garantizar que las mercancías sigan llegando a su destino con normalidad, necesitamos empresas de transporte capaces de seguir operando», ha señalado Carmelo González.
