La seguridad sigue siendo una de las grandes preocupaciones del transporte de mercancías por carretera. Según advierte Fenadismer, determinados corredores de la red viaria española concentran no solo una elevada siniestralidad, sino también un mayor riesgo de robos a camiones y mercancías, una amenaza que continúa generando importantes pérdidas económicas para las empresas transportistas.
La federación pone el foco en aquellos tramos de las principales autovías del país donde la intensidad del tráfico pesado, la actividad logística y la falta de infraestructuras seguras convierten a los transportistas en un objetivo especialmente vulnerable para la delincuencia. Las principales rutas utilizadas por el transporte nacional e internacional coinciden en muchos casos con las zonas donde se registra una mayor actividad delictiva contra los camiones.
Corredores estratégicos como la AP-7, la A-2, la A-7 o la A-4 soportan diariamente un elevado volumen de tráfico de mercancías, lo que los convierte en enclaves especialmente sensibles tanto desde el punto de vista de la seguridad vial como de los robos de carga. La elevada concentración de vehículos pesados, especialmente en las inmediaciones de grandes áreas logísticas, puertos y centros de distribución, aumenta la exposición de los transportistas a este tipo de delitos. Uno de los principales factores que favorecen los robos es la insuficiencia de áreas de estacionamiento vigiladas para camiones.
Muchos conductores se ven obligados a realizar los descansos obligatorios en zonas con escasas medidas de protección, donde las mercancías y los vehículos quedan más expuestos a la actuación de bandas especializadas. Esta situación afecta especialmente a los transportes internacionales y a las cargas de alto valor, que suelen ser los objetivos prioritarios de los grupos criminales. Los robos de mercancías tienen consecuencias que van mucho más allá de las pérdidas económicas directas. También provocan retrasos en las entregas, incumplimientos contractuales, incremento de las primas de seguros y una mayor presión sobre la actividad de las empresas transportistas.
Además, la inseguridad genera una creciente preocupación entre los conductores profesionales, que en muchos casos deben afrontar sus periodos de descanso en entornos que no ofrecen las condiciones adecuadas de protección. Ante esta situación, Fenadismer insiste en la necesidad de reforzar la seguridad en los principales corredores logísticos del país mediante el desarrollo de una red suficiente de aparcamientos seguros y vigilados para camiones. La organización considera igualmente necesario incrementar la vigilancia en las zonas más sensibles y seguir impulsando medidas que permitan proteger tanto a los conductores como a las mercancías transportadas.
Mientras el transporte por carretera continúa siendo el principal modo de distribución de mercancías en España, la seguridad sigue figurando entre los grandes retos del sector. La combinación de una elevada intensidad de tráfico, la falta de áreas protegidas y la actividad de grupos especializados en el robo de cargas mantiene la preocupación de empresas y profesionales, que reclaman actuaciones urgentes para garantizar unas condiciones de trabajo más seguras en las principales rutas logísticas del país.
Fuente: Fenadismer.
