La Federación Europea de Trabajadores del Transporte (ETF) pide a la Unión Europea medidas legislativas para mejorar la calidad del empleo en el sector. Entre sus principales demandas figuran limitar las cadenas de subcontratación, reforzar las inspecciones laborales y prevenir los riesgos derivados de la fatiga, la violencia y la falta de personal.
La Comisión Europea abrió el 20 de julio de 2026 la segunda fase de una consulta a sindicatos y organizaciones empresariales para conocer sus propuestas sobre cómo mejorar la calidad del empleo en la Unión Europea. Este proceso podría desembocar en una futura iniciativa legislativa destinada a corregir algunas de las principales deficiencias del mercado laboral comunitario. La consulta se centra en cinco ámbitos:
- La subcontratación.
- La gestión algorítmica y la inteligencia artificial en el trabajo.
- La seguridad y la salud laboral.
- La transición justa.
- La aplicación de las normas y el papel de los interlocutores sociales.
La ETF, que ya participó en las fases anteriores del proceso, considera que estas cuestiones requieren respuestas concretas desde las instituciones comunitarias.
La falta de conductores también es un problema de calidad laboral
La organización sindical sostiene que el atractivo del empleo en el transporte se ha deteriorado durante las últimas décadas. Este escenario se refleja en la escasez estructural de personal que afecta a diferentes actividades del sector. La ETF defiende que no se trata únicamente de una falta de trabajadores, sino de una falta de empleos de calidad en el transporte.
Según la federación, los datos de la OCDE, la Comisión Europea y la Autoridad Laboral Europea relacionan la persistencia de estas carencias con el estancamiento o el empeoramiento de las condiciones laborales. La falta de personal también puede incrementar los riesgos para la salud y la seguridad de las plantillas. Para la ETF, la legislación europea debe actuar sobre estos desequilibrios en un momento marcado por la transformación tecnológica, el cambio climático y la existencia de vacíos normativos que pueden favorecer la competencia desleal dentro del mercado único.
El transporte de mercancías por carretera, entre los sectores más expuestos
La Comisión Europea ha reconocido la necesidad de abordar el uso excesivo de la subcontratación y de la intermediación laboral. La situación afecta especialmente a actividades intensivas en mano de obra, como el transporte y la logística. En el transporte de mercancías por carretera confluyen, según la ETF, varios factores de riesgo. La subcontratación es frecuente y suele tener carácter transfronterizo, mientras que la presencia de empresas buzón dificulta el control de la actividad. También es habitual el desplazamiento internacional de trabajadores, en ocasiones sin respetar correctamente la normativa aplicable. A ello se suma la elevada presencia de conductores procedentes de terceros países, un colectivo especialmente vulnerable ante posibles situaciones de fraude o explotación laboral.
La subcontratación se extiende por la logística
Los almacenes y el reparto de última milla también presentan problemas relacionados con las cadenas de contratación. A diferencia del transporte internacional por carretera, en estas actividades la subcontratación suele desarrollarse principalmente dentro de cada país.
La ETF cita el estudio Sorry We Subcontracted You, centrado en los cuatro principales mercados logísticos de la Unión Europea. El informe concluye que la subcontratación se ha convertido en un modelo habitual dentro de la logística y la relaciona con salarios más bajos, jornadas más largas e imprevisibles y vulneraciones de las normas laborales y de seguridad y salud en el trabajo.
La federación señala que las cadenas largas y transfronterizas complican considerablemente las inspecciones. Las autoridades laborales nacionales disponen de recursos limitados y la cooperación entre Estados miembros no siempre permite realizar controles suficientes o imponer sanciones eficaces.
La ETF propone limitar la subcontratación a dos niveles
Ante esta situación, la ETF reclama una legislación europea que combine medidas preventivas con un mayor control del cumplimiento de las normas. La organización advierte de que acceder a la justicia resulta especialmente difícil para los trabajadores de terceros países empleados en sectores donde la subcontratación tiene un peso elevado.
Junto con la Confederación Europea de Sindicatos y otras federaciones sindicales europeas, la ETF plantea las siguientes medidas:
- Limitar las cadenas de subcontratación a un máximo de dos niveles.
- Establecer la responsabilidad conjunta y solidaria de toda la cadena.
- Garantizar el mismo trato en materia de remuneración, cotizaciones sociales, impuestos, seguridad laboral y negociación colectiva.
- Regular la actividad de los intermediarios laborales.
- Prohibir la intervención de agencias e intermediarios en el desplazamiento de trabajadores.
- Reforzar la aplicación de las normas en los ámbitos nacional, europeo y transfronterizo.
Violencia, acoso y riesgos psicosociales en el transporte
La seguridad laboral constituye otro de los grandes ejes de las reivindicaciones sindicales. La ETF considera necesario combatir tanto la violencia en el lugar de trabajo como los riesgos psicosociales asociados a determinadas condiciones de empleo. Las mujeres representan únicamente el 22% de la fuerza laboral del transporte. Según las encuestas realizadas por la organización, la violencia y el acoso son factores que dificultan su incorporación y permanencia en el sector.
La mayoría de las trabajadoras consultadas afirmó haber sufrido abusos verbales, acoso sexual o violencia. Estas situaciones se detectaron especialmente en el ferrocarril, el transporte público urbano y la aviación, y fueron provocadas principalmente por clientes o usuarios. Además, casi una cuarta parte de los trabajadores LGTBIQ+ encuestados manifestó sentirse insegura en su puesto debido a su identidad. La violencia ejercida por terceros puede incluir desde comportamientos ofensivos y amenazas hasta agresiones físicas.
Planes obligatorios para prevenir la violencia laboral
La ETF propone que una futura normativa europea sobre empleos de calidad obligue a las empresas a prevenir los riesgos psicosociales. Entre las medidas planteadas figuran la realización de evaluaciones obligatorias con perspectiva de género, la prevención de la violencia y el acoso, y la adopción de protocolos específicos frente a agresiones de terceros y situaciones de violencia digital.
También reclama que las empresas elaboren planes de prevención, notificación y gestión de incidentes en colaboración con los representantes sociales. Estos programas deberían incluir formación para las plantillas y los equipos directivos. La federación pide, además, la ratificación del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo, relativo a la eliminación de la violencia y el acoso en el mundo laboral.
La falta de personal aumenta la fatiga y los riesgos operativos
La escasez de trabajadores obliga en muchos casos a repartir la misma carga de trabajo entre plantillas más reducidas. Esta situación puede elevar los niveles de estrés y fatiga, además de afectar a la seguridad de los empleados y de las propias operaciones de transporte. La fatiga aparece tras periodos prolongados de esfuerzo y tiene consecuencias físicas, cognitivas y emocionales. Constituye un riesgo especialmente relevante para conductores de camión y autobús, maquinistas, tripulaciones aéreas y trabajadores marítimos.
Sus causas suelen combinar factores individuales, características de la tarea y condiciones laborales, entre ellas la falta de personal. Por este motivo, la ETF considera que cualquier estrategia europea sobre seguridad en el transporte debe tener en cuenta tanto el dimensionamiento de las plantillas como sus condiciones de trabajo.
Más control europeo y una transición justa
Además de actuar sobre la subcontratación y la seguridad laboral, la ETF solicita que se refuerce el papel de los interlocutores sociales y la capacidad de actuación de la Autoridad Laboral Europea. La organización quiere que estas medidas se incorporen al futuro paquete europeo sobre movilidad laboral justa. También reclama planes de transición que sitúen a los trabajadores en el centro y una respuesta comunitaria frente a los riesgos derivados de la gestión algorítmica del trabajo. Para la federación, mejorar las condiciones laborales permitiría reducir la falta de personal, elevar el atractivo de las profesiones del transporte y avanzar hacia un mercado europeo más equilibrado.
