La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) reclama que el inicio del nuevo curso político sirva para afrontar los problemas estructurales que condicionan la competitividad del transporte por carretera. La organización pone el foco en el encarecimiento del gasóleo, la reducción de las ayudas al combustible, los retrasos en los pagos comprometidos, la posible implantación de nuevos peajes y la falta de conductores profesionales.
Uno de los principales motivos de preocupación para las empresas de transporte es la evolución del combustible. Según la CETM, el gasóleo ha encadenado ocho semanas consecutivas de incrementos y su precio ha aumentado cerca de un 24% desde el inicio del verano, hasta situarse alrededor de 1,86-1,87 euros por litro.
Este incremento se produce pese a los ajustes realizados en el impuesto especial y supone que llenar el depósito de un camión puede costar hasta 400 euros más que hace unos meses.
A este escenario se suma la reducción de las ayudas al combustible para el transporte profesional. Como consecuencia del incremento del IPC y dentro de las medidas aprobadas en el RDL 18/2026, septiembre comienza con una rebaja de esta ayuda, que pasa de 15 a 5 céntimos por litro.
La CETM cuestiona que el apoyo al sector disminuya precisamente cuando aumenta el coste del combustible y defiende que las empresas necesitan estabilidad para poder repercutir sus costes y mantener precios competitivos.
La CETM denuncia retrasos en las ayudas al combustible
La patronal también muestra su preocupación por el retraso en el pago de las ayudas al combustible prometidas desde finales de marzo. La organización advierte de que, si esta situación no se resuelve de manera inmediata, puede tener consecuencias importantes para el sector y aumentar la incertidumbre sobre el cumplimiento de las ayudas comprometidas a partir de julio. Para la CETM, resulta inadmisible que las empresas de transporte continúen soportando retrasos e incumplimientos en unas ayudas que considera esenciales para garantizar su viabilidad.
Rechazo a nuevos peajes para combatir la congestión
Otro de los asuntos que preocupa a la Confederación es la posibilidad de introducir nuevos peajes al transporte profesional como respuesta a la congestión de las carreteras. El debate planteado en Cataluña sobre posibles sistemas de pago en vías de alta capacidad ha vuelto a situar esta cuestión sobre la mesa. La CETM sostiene que los problemas de congestión deben resolverse mediante inversión, mantenimiento y una adecuada planificación de las infraestructuras, y no aumentando los costes que soportan los transportistas.
El presidente de la CETM, Carmelo González, resume esta posición señalando que «si falta capacidad, hay que crear capacidad; y si falta mantenimiento, hay que invertir en mantenimiento».
La falta de conductores exige una estrategia a largo plazo
Junto a los costes y las infraestructuras, la CETM identifica el relevo generacional de los conductores profesionales como uno de los principales desafíos para los próximos años. La Confederación considera necesario adoptar medidas que permitan hacer más atractiva la profesión y mejorar las condiciones laborales. Entre las cuestiones que plantea se encuentran la jubilación anticipada, la definición de la jornada laboral, la mejora de las condiciones de trabajo y la reducción de los tiempos de espera.
El objetivo, según la organización, debe ser desarrollar una estrategia más amplia que facilite la incorporación de nuevos profesionales, mejore las condiciones del colectivo y garantice el relevo generacional que necesita el sector.
Una política de Estado para el transporte de mercancías
La CETM sostiene que los problemas del transporte no deberían abordarse únicamente mediante medidas puntuales cada vez que surge una crisis. Por ello, reclama una política de Estado para el transporte de mercancías, al considerar que se trata de una actividad estratégica para el funcionamiento de la economía española.
La patronal recuerda que detrás del abastecimiento de supermercados, fábricas, obras y comercios existe necesariamente una operación de transporte, por lo que considera fundamental reconocer el papel del sector dentro de la cadena de valor.
En este sentido, defiende que garantizar la competitividad de la economía española pasa por asumir el coste real del transporte y trasladarlo a lo largo de la cadena de valor, de manera que las empresas puedan mantener su sostenibilidad económica.
Para la CETM, contener los costes a costa de las empresas transportistas no resuelve el problema, sino que puede poner en riesgo su viabilidad. La organización reclama, por tanto, que el nuevo curso político permita avanzar hacia un transporte de mercancías sostenible, eficiente y capaz de mantener su competitividad.
