La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) ha salido en defensa de la actual cláusula de revisión del precio del transporte vinculada al combustible, después de que organizaciones de cargadores hayan planteado cambios en su aplicación.
- La patronal del transporte sostiene que este mecanismo aporta seguridad a las relaciones comerciales y permite trasladar de forma objetiva las variaciones del coste del gasóleo.
Para la CETM, la cláusula del combustible no complica las relaciones entre transportistas y cargadores, sino que establece un sistema objetivo, automático y conocido por ambas partes. De esta forma, las tarifas pueden ajustarse cuando cambia el precio del combustible sin necesidad de abrir una nueva negociación en cada ocasión.
La organización considera además que su carácter obligatorio ha contribuido a corregir el desequilibrio existente tradicionalmente en la negociación entre las empresas de transporte y sus clientes, evitando que los transportistas tengan que asumir por sí solos unas variaciones de costes sobre las que no tienen capacidad de actuación.
La posición de la CETM responde a las propuestas planteadas por la Asociación de Cargadores de España (ACE) y el Spanish Shippers’ Council (SSC). Ambas organizaciones defienden modificaciones para que el sistema refleje con mayor precisión los costes reales, reduzca las cargas administrativas y simplifique las revisiones en los contratos continuados.
La regulación actualmente vigente fue reforzada mediante el Real Decreto-ley 9/2026, de 14 de abril, que incidió en la obligatoriedad de revisar el precio del transporte en función de la evolución del combustible y estableció que esa variación debe aparecer desglosada en la factura. La norma también reforzó el régimen sancionador para garantizar su cumplimiento.
La Confederación acepta que la fórmula pueda mejorarse técnicamente cuando resulte necesario, pero rechaza que su aplicación dependa de la capacidad negociadora de cada empresa. A su juicio, eliminar mecanismos efectivos para exigir su cumplimiento reduciría la protección que ofrece actualmente a los transportistas.
La CETM insiste así en que la cláusula del combustible establece unas reglas claras y reduce la necesidad de renegociar precios, al tiempo que permite repartir entre las partes las consecuencias de las oscilaciones del gasóleo. Para la organización, mantener este sistema es una cuestión directamente relacionada con el equilibrio de las relaciones comerciales y la viabilidad de las empresas de transporte.
