Las autopistas de peaje gestionadas por el Estado cerraron 2025 con un beneficio neto conjunto de 27,3 millones de euros, un 32,9% más que en el ejercicio anterior. La mejora estuvo respaldada por la evolución del tráfico en la mayor parte de la red, pese a la desaparición de los ingresos por peaje en la AP-7 Alicante.
Las autopistas que quebraron tras la crisis financiera de 2008 y fueron rescatadas por el Estado en 2017 elevaron su beneficio desde los 20,5 millones de euros de 2024 hasta los 27,3 millones contabilizados en 2025.
Según las cuentas anuales de la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (Seitt), encargada de gestionar estas vías, los ingresos procedentes del cobro de peajes ascendieron a 96,5 millones de euros, un 2,2% más que los 94,5 millones registrados un año antes.
Este aumento se produjo a pesar de que la AP-7 Alicante dejó de aportar ingresos por peajes tras pasar a ser gratuita. Esta autopista había generado 2,6 millones de euros en 2024, frente a una facturación nula por este concepto en 2025. La caída quedó compensada por el comportamiento del tráfico en el resto de las vías gestionadas por la empresa pública.
Las autopistas radiales madrileñas R-3 y R-5, explotadas conjuntamente, se mantuvieron como la principal fuente de ingresos por peajes de la red. Ambas sumaron una facturación de 26,8 millones de euros, aunque esta cifra supone un descenso del 4,5% respecto al año anterior.
Por detrás se situó la R-2, con 16,8 millones de euros y un crecimiento del 1,2%. La AP-36 entre Ocaña y La Roda alcanzó los 16,7 millones, un 5,9% más, mientras que la R-4 elevó sus ingresos un 18,7%, hasta los 15,7 millones de euros.
La AP-7 Cartagena-Vera aportó 12,4 millones de euros, un 8% más. La AP-41 Madrid-Toledo registró 4,5 millones, con un incremento del 31,5%, y la M-12 o Eje Aeropuerto de Madrid obtuvo 3,5 millones de euros, un 8,1% más que en 2024.
El conjunto formado por la R-3 y la R-5 también fue el activo más rentable para el Estado. Estas dos autopistas obtuvieron un beneficio neto de 12,5 millones de euros, un 38,5% más que los nueve millones alcanzados durante el ejercicio anterior.
La AP-36 cerró el año con un resultado positivo de 6,9 millones de euros, un 5,8% más. Por su parte, la R-2 elevó su beneficio un 73,1%, hasta los 5,1 millones, y la R-4 lo incrementó un 45,6%, hasta alcanzar los 3,7 millones de euros.
La AP-7 Cartagena-Vera también terminó el ejercicio en positivo, aunque su beneficio disminuyó un 10%, hasta los 2,8 millones de euros. Tres de las autopistas gestionadas por Seitt finalizaron 2025 en números rojos. La AP-7 Alicante registró unas pérdidas de tres millones de euros, afectada por la supresión del peaje.
La M-12 redujo su resultado negativo un 16%, hasta los 438.375 euros. La evolución más destacada correspondió a la AP-41 Madrid-Toledo, que recortó sus pérdidas cerca de un 90% y cerró el ejercicio con un saldo negativo de 230.014 euros, frente a los dos millones perdidos en 2024.
Al incorporar el resto de las actividades administrativas y patrimoniales de la sociedad pública, Seitt obtuvo en 2025 un beneficio neto total de 33,1 millones de euros, un 11,9% más. La cifra global de negocios de la empresa alcanzó los 101,3 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 4% respecto al ejercicio precedente.
