La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) considera que el Programa Auto+ supone una nueva oportunidad perdida para avanzar en la descarbonización del transporte por carretera. La organización lamenta que las ayudas vuelvan a dejar fuera a los vehículos industriales pesados, incluso cuando utilizan sistemas de propulsión eléctricos.
El Programa Auto+, impulsado por el Gobierno para incentivar la compra de vehículos eléctricos y electrificados, cuenta con un presupuesto de 400 millones de euros para 2026. Las ayudas pueden aplicarse a turismos, motocicletas, cuadriciclos y vehículos comerciales ligeros de hasta 3,5 toneladas, pero no alcanzan a los camiones pesados utilizados en el transporte profesional de mercancías.
La CETM valora positivamente cualquier iniciativa destinada a reducir las emisiones y fomentar una movilidad más sostenible. Sin embargo, considera preocupante que el transporte pesado vuelva a quedar al margen de los incentivos públicos destinados a la renovación de vehículos y flotas.
Esta exclusión se produce, según la Confederación, en un momento especialmente delicado para las empresas de transporte, que deben afrontar inversiones elevadas para modernizar un parque de vehículos cada vez más envejecido y avanzar en su transición energética.
Sin apoyo público, advierte la patronal, muchas compañías tendrán dificultades para asumir el coste de estas inversiones sin comprometer su competitividad y su capacidad operativa.
La organización también cuestiona que las políticas nacionales de descarbonización continúen centradas casi exclusivamente en la electrificación. A su juicio, este enfoque deja fuera otras alternativas que ya están disponibles y que pueden contribuir a reducir las emisiones, especialmente en actividades como el transporte pesado de larga distancia.
«Descarbonizar no es electrificar», sostiene la CETM, que defiende desde hace años el principio de neutralidad tecnológica. Para la Confederación, las políticas públicas deben centrarse en la reducción efectiva de emisiones, sin imponer una única tecnología de propulsión.
La patronal recuerda que la normativa europea contempla una combinación de soluciones para alcanzar la neutralidad climática. Por ello, considera difícil justificar que los programas nacionales de ayudas sigan excluyendo tecnologías renovables capaces de ofrecer reducciones de emisiones desde el momento actual.
Entre las medidas reclamadas, la CETM pide que las futuras políticas públicas incluyan incentivos para los vehículos propulsados mediante combustibles renovables. También solicita actuaciones que favorezcan su producción, disponibilidad y utilización dentro del transporte profesional.
La Confederación considera que ampliar el abanico de tecnologías subvencionadas permitiría acelerar la descarbonización sin poner en riesgo la competitividad de las empresas, el empleo ni el funcionamiento de la cadena de suministro.
La CETM ha reiterado su disposición a colaborar con el Gobierno en el diseño de una estrategia de descarbonización para el transporte de mercancías por carretera, dentro del grupo de trabajo constituido para abordar esta cuestión.
No obstante, reclama que se articulen con urgencia ayudas específicas para la renovación de vehículos pesados, con independencia de la tecnología utilizada. Según la organización, el sector acumula ya dos años sin líneas de apoyo destinadas a facilitar estas inversiones.
