Dinamarca ha vuelto a aplicar sanciones administrativas por infracciones en los peajes para vehículos pesados, aunque con un nuevo sistema más flexible y graduado. La medida introduce diferentes niveles de multa, una regla de seis horas para errores menores y la posibilidad de cancelar sanciones cuando existan fallos evidentes en los datos del vehículo.
Las autoridades danesas han reactivado desde el 26 de junio de 2026 la imposición de multas administrativas por incumplimientos relacionados con las normas de peaje para camiones.
La medida llega después de una pausa de seis meses en la aplicación de estas sanciones, que habían sido suspendidas el 18 de diciembre de 2025 por el entonces ministro de Transportes, Thomas Danielsen. Durante ese periodo, solo se mantuvieron las sanciones en los casos de evasión deliberada del pago del peaje.
El nuevo marco busca corregir uno de los principales problemas denunciados por el sector: la imposición de multas elevadas por errores formales o incidencias técnicas de escasa entidad.
El sistema danés sustituye el enfoque de sanción única por una escala de multas más proporcional. A partir de ahora, las sanciones podrán situarse entre 2.000 y 9.000 coronas danesas, en función del tipo de infracción cometida.
La multa más elevada, de 9.000 coronas danesas, se aplicará principalmente cuando un vehículo circule por carreteras sujetas a peaje sin contrato EETS activo y sin un billete de ruta válido.
El segundo nivel, de 4.000 coronas danesas, se reserva para casos como la circulación por un tramo no cubierto por el billete de ruta adquirido.
Por último, la sanción de 2.000 coronas danesas se aplicará a incidencias menos graves, por ejemplo cuando exista un billete válido pero la diferencia entre su periodo de validez y el momento de la inspección no supere las seis horas. También podrá aplicarse cuando los datos de la unidad embarcada EETS lleguen con retraso al sistema, siempre que ese retraso se mantenga dentro de ese margen.
Una de las principales novedades del nuevo modelo es la denominada regla de las seis horas. Su objetivo es evitar que pequeños desfases horarios o incidencias técnicas limitadas acaben generando sanciones desproporcionadas para las empresas de transporte.
Esta regla permite tratar con mayor flexibilidad los casos en los que el peaje se ha pagado, pero existen diferencias menores en los tiempos registrados o en la transmisión de datos.
Además, las autoridades danesas podrán no imponer una multa administrativa, o anularla tras revisar una reclamación, cuando existan circunstancias atenuantes. Entre estos supuestos figuran diferencias de validez del billete no superiores a dos horas o desvíos muy limitados respecto a la ruta abonada.
El nuevo marco también contempla la posibilidad de cancelar sanciones cuando el problema derive de un error claro al introducir la matrícula del vehículo.
Si el operador puede demostrar que el peaje fue abonado y que la discrepancia responde únicamente a un fallo de introducción de datos, como letras o números intercambiados, un carácter omitido o un separador incorrecto, la autoridad danesa de tráfico podrá anular la multa.
También se podrá cancelar la sanción cuando quede documentado que el peaje se pagó para la ruta efectivamente realizada, aunque existan pequeñas imprecisiones en los datos del vehículo.
Otra de las modificaciones relevantes afecta al número de sanciones que puede recibir un mismo vehículo. Con el nuevo sistema, la Administración solo podrá imponer una multa administrativa por vehículo dentro de un periodo de 24 horas.
Si durante ese intervalo se detectan varias infracciones, se aplicará una única sanción, correspondiente al nivel más alto vinculado a la infracción más grave registrada.
El objetivo es evitar que una misma incidencia técnica o administrativa derive en varias multas elevadas en una sola jornada, una situación que había generado malestar entre los transportistas.
La asociación danesa de transportistas DTL ha valorado positivamente el nuevo sistema, al considerar que mejora la proporcionalidad de las sanciones y ofrece mayor seguridad jurídica a los operadores.
No obstante, la organización reclama que se revisen las multas impuestas antes de la suspensión del sistema. Según DTL, la decisión de paralizar temporalmente las sanciones fue, en la práctica, un reconocimiento de que muchas multas aplicadas durante casi un año resultaban desproporcionadas.
La asociación también espera que los problemas técnicos vinculados a las unidades embarcadas se hayan resuelto y que la autoridad danesa aplique el nuevo marco con mayor flexibilidad.
La reforma danesa es especialmente importante para las empresas de transporte internacional que operan en el país o atraviesan su red viaria. Los peajes electrónicos y los sistemas EETS forman parte de una realidad cada vez más extendida en Europa, pero su aplicación práctica puede generar problemas cuando los errores técnicos o administrativos se sancionan sin margen de corrección.
Con esta actualización, Dinamarca mantiene sanciones duras frente a los incumplimientos graves, pero introduce mecanismos para diferenciar entre evasión deliberada, errores menores y fallos técnicos. Para el sector, esa distinción resulta clave para evitar costes injustificados y mejorar la confianza en los sistemas de peaje.
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