Fenadismer reclama una solución urgente ante el retraso de los pagos
Miles de transportistas continúan pendientes de recibir la ayuda de 20 céntimos por litro de gasóleo profesional, una medida aprobada para compensar el encarecimiento del combustible provocado por la guerra de Irán. La situación está generando preocupación en el sector, especialmente entre pymes y autónomos, que ya han tenido que asumir de forma directa el coste del carburante.
Fenadismer ha alertado de que el retraso en el abono de estas ayudas está provocando tensiones de liquidez en numerosas empresas de transporte por carretera. El combustible representa uno de los principales gastos de explotación para los transportistas, por lo que cualquier demora en las compensaciones previstas puede afectar de forma directa a su actividad diaria.
La organización ha solicitado al Ministerio de Hacienda que aclare cuándo se abonarán las ayudas correspondientes al gasóleo profesional. Según la información facilitada, aunque la medida fue aprobada en marzo, a finales de abril muchos beneficiarios todavía no habían recibido el ingreso correspondiente.
El retraso afecta principalmente a los transportistas pesados acogidos al sistema de gasóleo profesional, que esperaban percibir la bonificación por los consumos realizados en los últimos meses. Para el sector, la falta de una fecha clara de pago dificulta la planificación económica de las empresas y aumenta la incertidumbre en un momento especialmente delicado.
Fenadismer considera inadmisible que miles de transportistas sigan sin saber cuándo cobrarán una ayuda ya anunciada, más aún cuando el encarecimiento del gasóleo tiene un impacto directo sobre la rentabilidad de las empresas de transporte.
El transporte de mercancías por carretera depende en gran medida del precio del combustible. Por este motivo, la ayuda de 20 céntimos por litro se ha convertido en una medida importante para aliviar los sobrecostes que soportan las empresas del sector.
La demora en los pagos puede tener consecuencias especialmente graves para los autónomos y pequeñas empresas, que cuentan con menos margen financiero para afrontar subidas repentinas del gasóleo. Cuando el carburante se encarece y la ayuda no llega, la presión sobre la tesorería se multiplica.
El sector insiste en que no se trata únicamente de una reclamación económica, sino de una cuestión que afecta al funcionamiento de la cadena logística. El transporte por carretera es esencial para el abastecimiento de mercancías y para la actividad diaria de numerosas empresas.
A partir del 1 de mayo está previsto que la Agencia Tributaria habilite el formulario para solicitar las ayudas directas recogidas en el Real Decreto-ley 7/2026. Estas ayudas están dirigidas a transportistas cuyos vehículos, principalmente ligeros, no pueden acogerse al sistema de gasóleo profesional.
Sin embargo, Fenadismer advierte de la paradoja de que se abra esta vía para determinados transportistas mientras muchos profesionales acogidos al gasóleo profesional siguen sin haber cobrado la bonificación pendiente.
Fenadismer reclama una respuesta rápida por parte de la Administración para desbloquear los pagos y ofrecer certidumbre a las empresas afectadas. El transporte por carretera necesita previsibilidad para poder operar con normalidad, especialmente en un contexto de costes energéticos elevados.
La patronal insiste en que la ayuda debe llegar cuanto antes a los transportistas que cumplen los requisitos. Para miles de empresas, el retraso no es un simple trámite pendiente, sino un problema real de liquidez que amenaza su equilibrio económico.
