El sector logístico supera su techo de ocupación y refuerza su papel estratégico en España
El sector logístico en España cerró 2025 con una cifra histórica: 928.000 trabajadores en el cuarto trimestre, el mayor volumen de empleo registrado hasta la fecha. Según el informe Mercado de trabajo en el sector logístico, elaborado por Randstad Research, esta actividad creció un 4,6% interanual y acumuló un avance del 5% en el conjunto del año, consolidándose como uno de los grandes motores del mercado laboral español.
La logística representa ya el 4,2% del empleo total en España, con un peso especialmente relevante del transporte de mercancías por carretera, que concentra casi la mitad de los puestos de trabajo del sector. En concreto, este segmento reúne 443.391 ocupados, el 47,8% del total, por delante del almacenamiento y las actividades anexas al transporte, con 338.835 trabajadores, y de las actividades postales y de correos, con 146.059 empleados.
El transporte de mercancías sigue siendo la columna vertebral del sector. En el último trimestre de 2025, el empleo en esta actividad creció un 5,4%, mientras que el almacenamiento avanzó un 9,7%. En cambio, las actividades postales y de correos registraron una caída del 7,4%, lo que refleja una evolución desigual entre los distintos subsectores logísticos.
El gráfico de la página 2 del informe muestra una tendencia clara de crecimiento desde 2019, con una recuperación sostenida tras los años de mayor incertidumbre y un impulso especialmente visible en los últimos trimestres. La logística no solo gana empleo: también gana peso económico y territorial.
Pese al buen momento del empleo, el informe alerta de un desafío estructural: el envejecimiento de la fuerza laboral. En el transporte de mercancías, los trabajadores mayores de 45 años representan ya el 62,5% del empleo, una cifra que pone sobre la mesa la necesidad de atraer nuevos perfiles al sector.
El grupo de ocupados de entre 45 y 54 años se mantiene como el más numeroso desde 2020. Sin embargo, también aparecen señales positivas. En el cuarto trimestre de 2025, el empleo entre menores de 25 años creció un 76,8% en almacenamiento y un 125,5% en actividades postales y de correos, según los datos recogidos en el informe.
Como señala Eva Basanta, responsable de cuentas estratégicas del sector logístico de Randstad, alcanzar los 928.000 empleados es un hito, pero el verdadero reto está en fidelizar el talento y trasladar el atractivo del sector al transporte de mercancías, donde la media de edad continúa siendo elevada.
Otro de los grandes retos del sector es la incorporación de más mujeres. De los 928.000 ocupados, 710.000 son hombres y 218.000 mujeres, lo que sitúa la presencia femenina en el 23,5%, muy por debajo de la media nacional, que alcanza el 46,4%.
La brecha es especialmente marcada en el transporte de mercancías, donde las mujeres representan solo el 12,3%. En almacenamiento, la presencia femenina sube hasta el 35,5%, mientras que en actividades postales y de correos alcanza el 29,7%.
La distribución territorial del empleo logístico muestra una fuerte concentración. Cataluña encabeza el ranking nacional con el 20,9% del total, equivalente a 190.000 ocupados. Le siguen Madrid, con el 16,8%; Andalucía, con el 14%; y la Comunidad Valenciana, con el 12,1%. Entre las cuatro comunidades concentran el 63,8% del empleo logístico en España.
En transporte de mercancías, Cataluña también ocupa la primera posición, con el 20,7% de los ocupados, seguida de Comunidad Valenciana y Andalucía, ambas con un 14,2%, y Madrid, con un 10,8%.
La logística también avanza hacia una mayor estabilidad laboral. El empleo asalariado representa el 88,6% del total, con 822.000 trabajadores, frente a los 104.000 autónomos. Además, la contratación indefinida ha ganado peso tras la reforma laboral y supone ya el 42,5% de los contratos firmados en 2025.
El sector logístico español atraviesa un momento histórico, pero su futuro dependerá de su capacidad para atraer jóvenes, incorporar más mujeres y ofrecer carreras profesionales estables en un entorno cada vez más exigente, digitalizado y clave para la economía.
