La escasez de conductores profesionales se agrava: 2,9 millones de puestos siguen sin cubrir en 18 mercados

El último informe global de la IRU sobre escasez de conductores confirma que las dificultades de contratación siguen aumentando y se han convertido en la principal preocupación para buena parte de las empresas de transporte. El estudio cifra en 2,9 millones los puestos de conductor de camión sin cubrir en 18 mercados, una situación que amenaza la capacidad operativa, el crecimiento empresarial y la fiabilidad de las cadenas de suministro.

  • La escasez mundial de conductores profesionales es cada vez más difícil de corregir. Según la encuesta de la IRU de 2025, alrededor de 2,9 millones de puestos de conductor de camión, equivalentes al 11% de la fuerza laboral, permanecen vacantes en los 18 mercados analizados.

Europa presenta una de las tasas más elevadas, con un 13% de escasez, lo que supone aproximadamente 502.000 puestos sin cubrir. En casi todos los mercados incluidos en el estudio, la tasa de 2025 supera la referencia de 2021, lo que confirma que el problema ya no responde únicamente a ciclos económicos de corto plazo.

El informe apunta a factores de fondo como el envejecimiento de las plantillas, las barreras de acceso a la profesión, la falta de infraestructuras adecuadas y el cambio en las expectativas laborales de las nuevas generaciones.

En Europa, la falta de conductores se ha situado como el principal problema para el 65% de los operadores, una proporción cuatro veces superior a la de cualquier otra preocupación del sector.

Además, alrededor de dos tercios de las empresas europeas aseguran haber rechazado nuevos contratos por no disponer de suficientes conductores. Esta situación afecta directamente a la capacidad de transporte, limita el crecimiento de las compañías y añade presión a la cadena logística.

El secretario general de la IRU, Umberto de Pretto, advierte de que, pese a los esfuerzos realizados por el sector, la escasez de conductores se ha profundizado hasta convertirse en un problema estructural crítico para el transporte por carretera.

El informe señala que en Europa y Australia la presión principal procede de la demografía. Alrededor del 20% de la plantilla europea de conductores y el 24% de la australiana se jubilarán previsiblemente en los próximos cinco años.

En el caso europeo, la IRU calcula que aproximadamente 660.500 conductores alcanzarán la edad de jubilación antes de 2030. Este dato refuerza la urgencia de ampliar la base de profesionales disponibles y facilitar la entrada de nuevos perfiles al sector.

La situación varía según los mercados. En México y Brasil, las limitaciones estructurales del mercado laboral y las vías de formación poco desarrolladas mantienen elevadas las tasas de escasez. En Uzbekistán y China, el problema responde principalmente a que la demanda de transporte de mercancías crece más rápido que la oferta de conductores disponibles.

La presión es especialmente intensa entre los operadores de larga distancia y las empresas de menor tamaño. Las compañías con menos de 50 empleados registran tasas de escasez 6 puntos porcentuales superiores a las de las grandes empresas.

El informe destaca el caso de los pequeños operadores con menos de 10 empleados, que representan el 98% de las empresas de transporte de mercancías por carretera de la UE y el 79% de la fuerza laboral. Estas compañías suelen disponer de menos recursos para invertir en contratación, formación o incorporación de conductores internacionales.

Esta realidad agrava las dificultades de un tejido empresarial muy atomizado, donde la falta de personal puede tener un impacto inmediato en la capacidad para aceptar nuevos servicios o mantener la actividad diaria.

La IRU subraya que las mujeres y los jóvenes continúan teniendo una presencia muy reducida en la conducción profesional. En Europa, las mujeres representan solo alrededor del 4% de los conductores de camión.

El informe señala que eliminar barreras de acceso a la formación, mejorar las instalaciones y modernizar la imagen de la profesión permitiría ampliar notablemente el grupo de posibles candidatos. También destaca que las mujeres tienden a incorporarse a la profesión a una edad más temprana que los hombres, un dato relevante en un contexto marcado por el envejecimiento de las plantillas.

Aunque la remuneración sigue siendo importante, las empresas identifican cada vez más lo que el informe denomina un “muro salarial”. Es decir, subir los sueldos por sí solo ya no resulta suficiente para atraer o retener conductores.

Los profesionales valoran cada vez más otros factores, como las condiciones de la cabina y el remolque, la existencia de aparcamientos seguros, el tiempo en casa, los horarios previsibles y el equilibrio entre vida laboral y personal. Este cambio es especialmente visible en el transporte de larga distancia y en el turismo en autobús.

La evolución de estas expectativas obliga al sector a replantear la oferta laboral. Para muchos conductores potenciales, la decisión de entrar o permanecer en la profesión depende tanto de las condiciones de trabajo como del salario.

El informe combina datos de encuestas a operadores con entrevistas en profundidad a asociaciones nacionales y grandes empresas de Australia, Brasil, Canadá, Europa y Turquía. Las conclusiones cualitativas muestran que algunas compañías ya están adaptando sus estrategias.

Entre las medidas más habituales figuran la mejora de la planificación de rutas y horarios, la inversión en formación, las alianzas de contratación y la creación de itinerarios profesionales más claros. Sin embargo, la IRU advierte de que las iniciativas aisladas de cada empresa difícilmente serán suficientes.

El informe cita ejemplos de Finlandia, Países Bajos y Turquía, donde la cooperación entre operadores, asociaciones y administraciones públicas ha contribuido a crear canales de incorporación de conductores más eficaces.

Umberto de Pretto insiste en que la escasez de conductores no puede resolverse únicamente con campañas de contratación. Para la IRU, gobiernos e industria deben actuar de forma coordinada para mejorar la calidad del empleo y convertir la conducción profesional en una carrera accesible, atractiva y sostenible a largo plazo.

El informe cubre 18 mercados de Europa, Australia, Brasil, China, México y Uzbekistán, e incluye también los sectores de autobús y autocar en Alemania y España. Sus conclusiones ofrecen una radiografía global de un problema que ya condiciona la capacidad del transporte por carretera para responder al crecimiento de la demanda y garantizar la estabilidad de las cadenas de suministro.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.