El precio del petróleo Brent ha vuelto a situarse en los 107 dólares por barril, con una subida superior al 2,3%, después del cierre temporal del oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudí. La infraestructura se había convertido en una vía estratégica para la exportación de crudo saudí tras el cierre del estrecho de Ormuz.
El petróleo comenzó la jornada del lunes con nuevas subidas. El Brent, de referencia en Europa, avanzaba más de un 2,3% antes de la apertura de las Bolsas europeas, hasta alcanzar los 107 dólares por barril. También registraba importantes incrementos el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, que subía más de un 2,4%, hasta situarse en 102,5 dólares por barril. El nuevo repunte de los precios llega después de que Arabia Saudí anunciara el sábado el cierre preventivo del oleoducto Este-Oeste.
La infraestructura sufrió varios ataques durante la mañana del jueves en las regiones de Riad y Medina, perpetrados desde Irak. Como consecuencia, Arabia Saudí decidió cerrar temporalmente el oleoducto de forma preventiva.
Esta conducción permite transportar petróleo desde los yacimientos situados en el este de Arabia Saudí hasta las instalaciones de exportación de Yanbu, ubicadas en la costa del mar Rojo. Su importancia ha aumentado desde el comienzo de la guerra entre Estados Unidos e Irán y tras el cierre del estrecho de Ormuz.
Arabia Saudí ha utilizado este oleoducto para desviar alrededor de cinco millones de barriles diarios de crudo que, en otras circunstancias, habrían salido desde las terminales situadas en el golfo Pérsico.
La infraestructura se ha convertido así en una alternativa estratégica a la ruta marítima a través de Ormuz, permitiendo mantener una vía de salida para parte de la producción saudí hacia los mercados internacionales sin depender del estrecho.
El cierre temporal del oleoducto, unido al recrudecimiento de las tensiones en Oriente Próximo y a los nuevos ataques contra petroleros registrados durante el fin de semana, ha llevado al Brent a volver a tocar máximos de cuatro meses.
Las acciones militares entre Washington y Teherán se desarrollan al mismo tiempo que la campaña de sanciones impulsada por Estados Unidos con el objetivo de asfixiar la economía iraní y aislarla de los mercados internacionales y del sistema financiero global.
En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó el domingo la posibilidad de permanecer en Irán y quedarse con su petróleo, en lugar de retirar a las fuerzas estadounidenses desplegadas alrededor de la República Islámica una vez finalizara hipotéticamente la guerra.
«Al final nos iremos. A menos que decidamos quedarnos y quedarnos con el petróleo, como en Venezuela», declaró Trump ante los medios durante su visita al Irish Open de golf, celebrado en Doonbeg, en la costa occidental de Irlanda.
El presidente estadounidense realizó estas declaraciones después de ser preguntado por una reunión prevista inicialmente para este lunes entre los países del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo —Arabia Saudí, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar—, Irak e Irán.
Trump aseguró que el encuentro era asunto de los países implicados y mostró cierta aprobación a su celebración si estos estaban de acuerdo. Finalmente, la reunión, que debía celebrarse en Salalah, al sur de Omán, fue suspendida.La evolución del petróleo se produce además en un escenario marcado por los elevados precios de la energía.
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió la semana pasada elevar los tipos de interés en 25 puntos básicos. De esta forma, la tasa de depósito (DFR) aumentó hasta el 2,5%, la correspondiente a las operaciones de refinanciación (MRO) hasta el 2,65% y la facilidad marginal de préstamo (MLF) hasta el 2,90%.
Esta semana será el turno de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), que celebrará el miércoles su reunión de política monetaria. Los principales analistas apuntan a una subida de los tipos de interés de un cuarto de punto.
También están previstas reuniones sobre tipos de interés en el Banco de Inglaterra, el jueves, y en el Banco de Japón, el viernes. La incertidumbre en torno a la inflación y el encarecimiento del petróleo también se está reflejando en los mercados asiáticos. El Nikkei japonés cedía casi un 0,9%, mientras que el Kospi de la Bolsa de Seúl retrocedía cerca de un 3,5% y la Bolsa de Shanghái caía un 0,2%. La excepción era el Hang Seng de Hong Kong, que, a menos de una hora de la apertura de las Bolsas europeas, avanzaba un 0,3%.
