Cataluña instala controles automáticos para detectar infracciones de camiones en la AP-7

La Generalitat de Catalunya ha presentado un nuevo sistema de control para detectar de forma automática posibles infracciones de vehículos pesados en la red viaria catalana. El proyecto arranca en fase de pruebas en la AP-7, a la altura de Martorell, y permitirá revisar aspectos como el exceso de peso, la ITV o los registros del tacógrafo.

La Generalitat de Catalunya ha puesto en marcha un sistema pionero en España para detectar posibles infracciones de tráfico de vehículos dedicados al transporte de mercancías o personas. La iniciativa se desplegará en cinco puntos de la red viaria catalana, cuatro de ellos situados en la AP-7, una vía estratégica que soporta un elevado volumen de tráfico pesado.

El primer punto de control con esta tecnología se encuentra en fase de pruebas cerca del antiguo peaje de la AP-7 en Martorell. El sistema funciona mediante arcos equipados con cámaras y sensores, capaces de recopilar información del vehículo mientras circula, sin necesidad de detenerlo en ese primer momento.

Los equipos instalados podrán detectar circunstancias como un posible exceso de peso, si la ITV está en regla o los datos del tacógrafo, un elemento clave para revisar los tiempos de conducción y descanso. Según la información presentada, buena parte de las infracciones cometidas por camioneros están relacionadas con conducir sin respetar las horas de descanso reglamentarias.

Aunque la detección será automática, las multas no se impondrán de forma directa. Si el sistema identifica una posible irregularidad, una señal de información variable indicará, mediante la matrícula, que el conductor debe detenerse en un punto cercano habilitado.

En ese lugar estarán los Mossos d’Esquadra, que tramitarán la sanción en caso de que sea necesario. También colaborarán inspectores de la Dirección General de Transportes y Movilidad de la Generalitat.

Los datos llegarán en directo a los Mossos a través de tabletas. En el caso de los conductores extranjeros, serán detenidos en un punto u otro. Para el resto de conductores, algunos recibirán el alto y otros no, aunque siempre se enviará un informe a la dirección general.

El proyecto cuenta con una inversión de 4,4 millones de euros, financiada con fondos europeos. Su objetivo es reforzar la seguridad y hacer más selectivos los controles sobre vehículos pesados.

El sistema se instalará en antiguos peajes de la AP-7 situados en Martorell, La Roca del Vallès, Vila-seca y La Jonquera. Además, también habrá un arco de control en la C-33, en el antiguo peaje de la Llagosta.

En Martorell, La Roca del Vallès y Vila-seca, los controles estarán operativos en ambos sentidos. En La Jonquera se instalarán solo en sentido sur, mientras que en la C-33 el arco estará en sentido norte. En total, serán cinco puntos de control con ocho estaciones tecnológicas.

Los tramos elegidos concentran un importante volumen diario de camiones y autocares. Según los datos de la Generalitat, por Martorell pasan entre 26.000 y 28.000 vehículos pesados al día; por La Roca del Vallès, entre 22.000 y 24.000; por Vila-seca, entre 12.000 y 15.000; y por La Jonquera, entre 10.000 y 11.000.

El Servei Català de Trànsit considera que este sistema permitirá avanzar hacia una AP-7 más ordenada, con controles más selectivos y una mayor capacidad para recopilar información sobre la circulación de vehículos pesados.

La nueva tecnología también servirá para obtener datos útiles de cara a futuras políticas de movilidad. Hasta ahora, los Mossos d’Esquadra ya disponían de algunos equipos móviles con parte de estas funciones, pero el nuevo despliegue permitirá contar con puntos fijos de recogida automática de información.

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