El gasóleo sube un 40,7% desde enero y obliga a los transportistas a revisar sus tarifas

El fuerte encarecimiento del gasóleo vuelve a poner bajo presión los costes del transporte de mercancías por carretera. El precio del combustible acumula desde comienzos de año una subida del 40,7% para los vehículos pesados, una evolución que obliga a los transportistas a repercutir este incremento en sus tarifas mediante la cláusula de revisión vinculada al precio del gasóleo.

Fenadismer ha alertado al sector sobre el impacto que está teniendo la escalada de los carburantes en la rentabilidad de las empresas y autónomos del transporte, recordando que la actualización de los precios del servicio en función de la evolución del combustible no es opcional, sino un mecanismo previsto en la normativa sectorial.

El gasóleo acumula una subida del 40,7% para los vehículos pesados

Según los últimos datos oficiales del Ministerio de Transportes citados por Fenadismer, la variación del precio del gasóleo entre comienzos de enero y el pasado 31 de agosto alcanza el 40,7% en el caso de los vehículos pesados. Para los vehículos de menor tonelaje, el incremento registrado durante el mismo periodo se sitúa en el 34,7%. La Federación considera que esta subida continuada está generando una presión difícilmente asumible para las empresas de transporte si el mayor coste energético no se traslada al precio de los servicios contratados.

Ante esta evolución, Fenadismer recuerda que los transportistas deben aplicar la cláusula de revisión del precio del transporte en función de la variación del precio del gasóleo, también conocida en el sector como indexación del combustible.

Este mecanismo permite actualizar automáticamente el importe del transporte cuando se producen variaciones en el coste del carburante, evitando que sea exclusivamente la empresa transportista la que absorba incrementos que pueden alterar de forma significativa la rentabilidad de una operación.

La Federación insiste en que no se trata de una decisión comercial voluntaria, sino de un mecanismo legal de obligado cumplimiento y cuyo incumplimiento puede ser sancionado.

Con un coeficiente G del 40,7% para los vehículos pesados, Fenadismer advierte de que no trasladar correctamente el incremento del combustible al precio del transporte puede llevar a empresas y autónomos a realizar servicios por debajo de sus costes.

El gasóleo representa uno de los principales costes de explotación para el transporte profesional por carretera, por lo que variaciones de esta magnitud tienen un efecto directo sobre la estructura económica de las empresas.

Para la Federación, asumir íntegramente este encarecimiento sin revisar los precios supone poner en riesgo la viabilidad de numerosos transportistas y, especialmente, de las pequeñas empresas y trabajadores autónomos que conforman buena parte del tejido empresarial del sector.

Fenadismer recuerda además que la aplicación de esta revisión es automática y debe quedar reflejada de forma clara en la factura emitida al cliente. El objetivo de este sistema es mantener el equilibrio económico de los contratos de transporte cuando se producen variaciones importantes en el precio del combustible y evitar que todo el riesgo asociado a estas oscilaciones recaiga sobre el transportista.

La organización mantiene asimismo habilitados sus servicios de asesoramiento jurídico y económico para resolver las dudas de sus asociados sobre la aplicación del coeficiente y el cumplimiento de la normativa en las relaciones comerciales con los cargadores.

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