La Federación Provincial de Transporte de Alicante (FETRAMA) reclama a las administraciones nuevas medidas para hacer frente al incremento del precio del combustible registrado en las últimas semanas. La organización advierte de que las actuaciones actualmente previstas pueden resultar insuficientes para muchas empresas de transporte ante la elevada volatilidad del gasóleo.
Su presidente, Antonio Marco, alerta de la situación de vulnerabilidad que atraviesa el sector desde 2022 y sostiene que el escenario actual puede poner en riesgo a las 6.000 empresas de transporte y logística de la provincia de Alicante, además de repercutir sobre los costes y la competitividad de la industria.
La patronal alicantina reconoce la existencia de medidas dirigidas a aliviar el impacto del combustible sobre las empresas, pero considera necesario ir más allá. Entre las actuaciones actualmente previstas se encuentran la cláusula de revisión y variación de precios, contemplada en los sucesivos decretos ley aprobados a comienzos del verano, y las bonificaciones de hasta 20 céntimos por litro de gasóleo previstas hasta septiembre.
FETRAMA advierte, sin embargo, de que estas medidas pueden no ser suficientes para numerosas empresas ante un periodo prolongado de volatilidad de los precios del combustible. Según Antonio Marco, las dificultades que afrontan las compañías se arrastran desde 2022, con la crisis de Ucrania, y se han visto agravadas por el conflicto en Irán.
El presidente de FETRAMA pone el foco especialmente en las consecuencias que esta situación puede tener para el tejido empresarial de la provincia. La Federación cifra en 6.000 las empresas de transporte y logística existentes en Alicante y advierte de que las dificultades del sector pueden trasladarse también a otras actividades económicas. El encarecimiento del transporte repercute sobre los costes industriales y puede acabar afectando a la competitividad de las empresas que dependen de estos servicios para mover sus productos y mercancías.
Una de las principales preocupaciones planteadas por FETRAMA es el funcionamiento de las ayudas y bonificaciones relacionadas con el Impuesto de Hidrocarburos. Antonio Marco señala que el sistema obliga a las compañías a adelantar inicialmente los costes para recuperar posteriormente las cantidades correspondientes por parte de la Administración.
Esta situación afecta especialmente a las pequeñas empresas y a los autopatronos, para quienes disponer de liquidez resulta especialmente importante en un escenario de incremento de los costes.
Por este motivo, FETRAMA reclama mayor rapidez en el pago de las ayudas al transporte y pide analizar fórmulas que permitan reducir los tiempos de respuesta ante las variaciones del precio de los carburantes.
La organización propone estudiar sistemas excepcionales que permitan actuar con mayor rapidez cuando se produzcan fuertes oscilaciones en el precio del combustible. El objetivo sería proporcionar unas condiciones más estables a empresas y autónomos del transporte frente a un coste que tiene una incidencia directa sobre su actividad. FETRAMA considera que deberían buscarse mecanismos capaces de adaptarse mejor a la volatilidad del sector y reducir las consecuencias de estas variaciones tanto para los transportistas como para sus clientes.
Las reclamaciones de la patronal alicantina van más allá de la evolución del precio del gasóleo. Antonio Marco defiende que el transporte debe recibir la consideración de sector esencial y estratégico, al mismo nivel que actividades como la energía o las telecomunicaciones, y reclama que reciba una atención específica por parte de las administraciones.
La Federación plantea además otras cuestiones relacionadas con la fiscalidad del transporte y con la aplicación de la normativa estatal y europea. Según la organización, las empresas afrontan regulaciones que incrementan los costes y obligan a realizar inversiones, al mismo tiempo que deben responder a nuevas exigencias en ámbitos como la sostenibilidad y la digitalización.
FETRAMA reclama, por tanto, una respuesta más ágil ante el nuevo incremento del precio del gasóleo y medidas que permitan a las empresas afrontar la volatilidad de los costes sin comprometer su liquidez y su competitividad.
