ASTRE sitúa la eficiencia energética como una palanca para reducir costes en el transporte

La eficiencia energética gana peso como herramienta para mejorar la competitividad de las empresas de transporte de mercancías y logística, especialmente en un escenario marcado por la presión sobre los costes y por unas exigencias regulatorias cada vez mayores. ASTRE considera que controlar y optimizar el consumo permitirá a las compañías anticiparse a los cambios normativos y prepararse para un entorno en el que las emisiones tendrán un impacto económico creciente.

La red europea de transporte y logística defiende que la gestión energética ha dejado de ser únicamente una cuestión vinculada al cumplimiento ambiental para convertirse en un factor directamente relacionado con la rentabilidad y la viabilidad de las empresas de transporte.

La eficiencia energética gana peso frente a la incertidumbre regulatoria

ASTRE sitúa este cambio en un contexto europeo condicionado por los ajustes y aplazamientos de algunas de las medidas relacionadas con el control de emisiones. Entre ellas se encuentra el Sistema de Comercio de Derechos de Emisión II (ETS2), cuya entrada en funcionamiento, prevista inicialmente para 2027, se ha pospuesto un año, según recoge la organización.

Frente a esta evolución de los calendarios relacionados con las emisiones, las obligaciones destinadas al control directo del consumo energético siguen avanzando. En España, ASTRE destaca el papel del Real Decreto 56/2016, que traslada el mandato europeo e introduce exigencias relacionadas con la medición y control del consumo energético en tres ámbitos especialmente relevantes para las empresas del sector: las flotas de vehículos pesados (HGV), las flotas de vehículos ligeros y las instalaciones o naves logísticas.

Auditorías energéticas o sistemas de gestión ISO 50001

Ante este marco, las compañías disponen de dos vías principales para abordar la gestión de su consumo. Por una parte, pueden recurrir a auditorías energéticas periódicas, que permiten obtener una fotografía puntual de la actividad y detectar posibles áreas de mejora. La otra alternativa pasa por implantar un Sistema de Gestión Energética conforme a la norma ISO 50001, con un enfoque continuado sobre el seguimiento y optimización del consumo.

ASTRE considera que, para las empresas con elevados niveles de consumo, la adopción de la ISO 50001 irá adquiriendo una relevancia creciente hasta convertirse, de facto, en un requisito necesario para mantener su posición competitiva en el mercado.

Reducir el consumo para proteger los márgenes del transporte

La cuestión cobra especial importancia en el transporte de mercancías por carretera, un sector en el que muchas pymes trabajan con márgenes reducidos y donde cualquier variación de los costes operativos puede tener un efecto directo sobre la rentabilidad.

Para afrontar esta situación, ASTRE apuesta por un modelo que denomina «fuente-resultados», basado en actuar directamente sobre el origen del gasto energético para obtener mejoras tanto económicas como en materia de emisiones.

El objetivo es que las empresas no se limiten a medir sus emisiones o a responder a las obligaciones normativas, sino que intervengan sobre el propio consumo de energía como uno de los factores que determinan sus costes de explotación.

Del transportista al gestor de eficiencia energética

ASTRE considera que el avance de estas exigencias obligará progresivamente a los operadores a incorporar la gestión energética como una parte más de su actividad empresarial. En este sentido, la organización plantea una evolución desde el operador de transporte tradicional hacia una figura con una mayor capacidad para actuar como gestor de eficiencia energética, capaz de controlar el consumo, identificar oportunidades de ahorro y adaptar su actividad a las nuevas exigencias regulatorias.

La reducción del consumo tendría así un doble efecto. Por un lado, facilitaría el cumplimiento de las obligaciones establecidas en España y la Unión Europea. Por otro, permitiría contener costes en un escenario en el que tanto la energía como las emisiones pueden tener un peso creciente sobre las cuentas de las compañías.

Para ASTRE, la eficiencia energética en el transporte de mercancías se perfila por tanto como una herramienta para reforzar la competitividad y proteger la viabilidad económica de las empresas ante un entorno regulatorio y operativo cada vez más exigente.

ASTRE agrupa a 160 pymes europeas de transporte y logística

El Grupo ASTRE está integrado por 160 pymes independientes de transporte y logística y suma una facturación de 3.300 millones de euros, más de 20.000 empleados y más de 70.000 clientes.

La organización cuenta con 30 años de trayectoria y basa su modelo en la cooperación entre empresas independientes dentro de la cadena de suministro europea.

En la Península Ibérica, ASTRE Península Ibérica dispone, a través de sus asociados, de una flota conjunta de más de 1.500 vehículos y de 20 instalaciones logísticas que superan los 165.000 metros cuadrados.

El enfoque mantiene un lenguaje periodístico sencillo, formal y profesional, dando prioridad a las implicaciones prácticas para las empresas de transporte y evitando convertir la pieza en un texto promocional.

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