La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) considera desproporcionada la prohibición de fumar en los vehículos utilizados con fines laborales que recoge el nuevo proyecto de ley antitabaco. La organización critica que la medida se haya planteado sin consultar al transporte por carretera y reclama que se tengan en cuenta las condiciones particulares de los conductores profesionales.
El proyecto de ley aprobado por el Consejo de Ministros contempla la prohibición total de fumar en vehículos de trabajo, entre ellos camiones, furgonetas de reparto y otros vehículos de empresa. La restricción se aplicaría incluso cuando el profesional sea el único ocupante del vehículo, una circunstancia que ha provocado el rechazo de la CETM. La patronal comparte la preocupación por los efectos del tabaco sobre la salud y respalda las políticas destinadas a reducir su consumo y proteger a los no fumadores. Sin embargo, sostiene que la medida propuesta no resulta proporcionada ni adecuada para el transporte profesional.
Uno de los principales argumentos de la Confederación es la ausencia de negociación con los representantes del sector. Según la organización, el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) no ha sido consultado durante la elaboración del proyecto, pese a que la prohibición modificaría directamente las condiciones de trabajo de miles de conductores. La CETM considera que una decisión de este alcance no debería adoptarse sin escuchar previamente a las organizaciones empresariales del transporte de mercancías por carretera.
La organización recuerda que los conductores de vehículos pesados realizan la mayor parte de su actividad en solitario. Por este motivo, defiende que fumar dentro de la cabina, cuando no viajan otras personas, no provoca exposición al humo a terceros. También cuestiona que un conductor particular pueda fumar en su automóvil mientras que un profesional tenga prohibido hacerlo en un vehículo de trabajo, aunque ambos circulen solos y se encuentren en condiciones similares. Para la CETM, esta diferencia de trato supone una discriminación entre los conductores profesionales y los particulares.
La patronal advierte además de las posibles consecuencias de impedir fumar durante jornadas prolongadas de conducción. A su juicio, la restricción podría generar estrés, ansiedad o pérdida de concentración entre determinados profesionales, con posibles efectos sobre la seguridad vial. La organización no cuestiona la necesidad de promover hábitos saludables, pero considera que las políticas públicas deben contemplar las características específicas de una actividad marcada por largas horas de conducción y periodos prolongados de trabajo en solitario.
La CETM también muestra su preocupación por el posible régimen sancionador asociado a la prohibición. La Confederación teme que la medida termine teniendo un carácter recaudatorio y aumente la presión normativa que soportan las empresas y los trabajadores del transporte por carretera. Por ello, califica la propuesta como desproporcionada y poco eficaz para alcanzar los objetivos de salud pública planteados.
La CETM solicita al Gobierno y a los grupos parlamentarios que escuchen al sector durante la tramitación del proyecto de ley. Su objetivo es que se introduzcan alternativas que permitan proteger la salud sin ignorar las condiciones en las que trabajan los conductores profesionales. La Confederación reafirma su compromiso con la promoción de hábitos de vida saludables, pero reclama medidas “más justas, proporcionadas y eficaces” y adaptadas a la realidad del transporte de mercancías por carretera.
