ATFRIE defiende una visión europea para los problemas del transporte frigorífico en Transfrigoroute International

Carlos Donat y Pedro Conejero por la delegación española trasladan sus intervenciones en Transfrigoroute International las preocupaciones del transporte frigorífico sobre los intercambios de palés, la carga y descarga, la carencia de conductores y de aparcamientos y áreas de servicio seguras y las  horas de espera y los camiones eléctricos

La participación de los representantes de Transfrigoroute España y  de ATFRIE, en la asamblea de Transfrigoroute International sirvió para poner sobre la mesa algunas de las principales inquietudes que afectan al transporte frigorífico por carretera en Europa. Entre los asuntos abordados destacaron el intercambio de palés, la carga y descarga por parte del conductor, la urgente necesidad de aparcamientos y áreas seguras y vigiladas, las horas de espera, y las dudas que plantea la implantación de los camiones eléctricos en el transporte de larga distancia y/o internacional.

ATFRIE defiende una visión europea para los problemas del transporte frigorífico

Pedro Conejero, vicepresidente de ATFRIE, intervino en la asamblea de Transfrigoroute International con un mensaje centrado en la necesidad de abordar desde una perspectiva europea varios retos que afectan de forma directa a las empresas de transporte frigorífico.

Durante su intervención, Conejero expuso el punto de vista/ATFRIE sobre varias cuestiones y entre ellas especialmente sensibles para el sector: -el intercambio de palés, la carga y descarga realizada por los conductores, la grave carencia de aparcamientos vigilados y la incorporación de camiones eléctricos al transporte internacional de mercancías por carretera.

Su planteamiento puso el acento en las dificultades operativas que estas cuestiones generan en el día a día de las empresas y de los propios conductores, así como en la conveniencia de avanzar hacia reglas más claras, homogéneas y realistas en el conjunto de Europa.

El intercambio de palés, una práctica con impacto negativo para el transportista

Uno de los puntos principales de la intervención fue el intercambio de palés, una práctica que continúa generando preocupación entre las empresas de transporte. Desde la perspectiva trasladada por Conejero, este sistema supone una grave carga añadida para el transportista, que en muchas ocasiones debe asumir responsabilidades, gestiones y costes que no forman parte estricta del servicio de transporte.

El intercambio de palés puede provocar incidencias en la operativa diaria, pérdidas de tiempo, bajas médicas, conflictos en los puntos de carga y descarga y una mayor complejidad administrativa. Además, cuando no existen criterios claros o cuando las condiciones no están suficientemente reguladas, el transportista queda en una posición especialmente vulnerable.

Para ATFRIE, este asunto debe analizarse con rigor, ya que afecta tanto a la rentabilidad/viabilidad de las empresas como a la eficiencia del transporte frigorífico. La gestión de los palés no debería convertirse en una obligación añadida que penalice al transportista ni en un factor de tensión dentro de la cadena logística.

Extender a Europa la prohibición de carga y descarga por parte del conductor

Otro de los temas destacados fue la carga y descarga por parte del conductor. Conejero defendió la necesidad de que el enfoque adoptado en España según el RDL 3/2022 sirva de referencia para el conjunto de Europa, con el objetivo de evitar que los conductores profesionales sigan asumiendo tareas que no deberían corresponderles..

La normativa española ha supuesto un avance importante al limitar la participación del conductor en las labores de carga y descarga y en la dureza física que generan de los intercambios de palets..  Para el sector;  extender este modelo al ámbito europeo permitiría mejorar las condiciones laborales, reforzar la seguridad y ordenar de manera más justa las responsabilidades entre cargadores, destinatarios y empresas de transporte y evitar el enfado y malestar de profesionales cuya edad media supera en larga distancia o internacional los 50 años..

La carga y descarga no solo implica un esfuerzo físico añadido para el conductor, sino que también puede afectar a los tiempos de trabajo, a la organización de las rutas y al cumplimiento de los descansos. En el transporte internacional, la falta de una regulación homogénea provoca diferencias importantes y distorsión de competencia entre Estados miembros y genera incertidumbre para las empresas que operan en varios mercados.

Por ello, la posición defendida por ATFRIE pasa por avanzar hacia una normativa europea clara, que proteja al conductor y evite que estas tareas se conviertan en una práctica habitual dentro de la actividad del transporte por carretera.

Camiones eléctricos: dudas sobre la operativa, la recarga y los tiempos de descanso

La electrificación del transporte pesado fue otro de los asuntos abordados en la asamblea. Los representantes españoles trasladaron las dudas que existen en el sector sobre la incorporación de camiones eléctricos, especialmente en actividades de larga distancia o internacional y especialmente exigentes en los imperativos de entrega como el transporte frigorífico, donde la planificación, la autonomía y los tiempos de servicio son factores críticos.

Uno de los principales problemas señalados tiene que ver con los tiempos de carga de las baterías. A diferencia del repostaje convencional, la recarga de un camión eléctrico puede requerir una planificación mucho más compleja y depender de la disponibilidad de infraestructura adecuada.

Esta cuestión abre un debate relevante: ¿cómo debe contabilizarse el tiempo de carga dentro de la jornada del conductor y qué relación e impacto tiene con los tiempos de trabajo y los periodos de descanso?  Si el conductor debe permanecer pendiente del vehículo durante la recarga, o si ese tiempo condiciona su disponibilidad real, resulta necesario aclarar que no puede considerarse descanso efectivo y la legislación laboral indica que debe tratarse como tiempo de trabajo y/o disponibilidad.

Para las empresas de transporte, esta incertidumbre no es menor. La falta de criterios claros puede afectar a la planificación de rutas, al cumplimiento de los tiempos de conducción y descanso y a la viabilidad operativa de los camiones eléctricos en determinados servicios internacionales.

Una transición que debe tener en cuenta la realidad del transporte por carretera

La intervención de la delegación española en Transfrigoroute International puso de relieve que el transporte frigorífico europeo afronta una etapa de cambios importantes, pero también de numerosas incertidumbres. La sostenibilidad, la eficiencia logística y la mejora de las condiciones laborales son objetivos compartidos por el sector, aunque deben aplicarse teniendo en cuenta la realidad diaria de las empresas y los conductores.

ATFRIE defendió así la necesidad de avanzar hacia soluciones equilibradas, que no trasladen nuevas cargas al transportista ni generen inseguridad operativa. El intercambio de palés, la carga y descarga por parte del conductor y la implantación de camiones eléctricos son tres ejemplos claros de cuestiones que requieren una respuesta coordinada a escala europea.

El mensaje trasladado por los representantes españoles fue claro: el transporte frigorífico necesita normas homogéneas, (armonizadas), realistas y adaptadas a la actividad internacional, con el fin de proteger a las empresas, mejorar las condiciones de los conductores y garantizar una transición ordenada hacia nuevos modelos de movilidad.

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