El sector reclama más apoyo para garantizar su viabilidad
El Departamento de Viajeros del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC), con la participación activa de ANETRA, ha solicitado al Gobierno medidas anticrisis más ambiciosas para hacer frente al fuerte impacto económico derivado de la guerra en Oriente Medio.
El sector considera que las iniciativas actuales son claramente insuficientes para sostener la actividad y asegurar la continuidad de unos servicios esenciales para la ciudadanía.
En una sesión extraordinaria, las principales asociaciones del transporte de viajeros coincidieron en la necesidad de reforzar el apoyo institucional, siguiendo la misma línea ya marcada por el transporte de mercancías. La preocupación es clara: el incremento sostenido de los costes, especialmente el del combustible, está poniendo en riesgo la viabilidad de muchas empresas.
Uno de los puntos clave de las demandas del sector es el aumento de las ayudas al combustible. Actualmente, las compensaciones no cubren el impacto real de los costes, por lo que el CNTC solicita que la ayuda alcance los 25 céntimos por litro de gasóleo.
Esta medida se considera fundamental para aliviar la presión económica que sufren las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, que constituyen la base del tejido empresarial del transporte en España. El encarecimiento del combustible sigue siendo uno de los mayores retos operativos, afectando directamente a la rentabilidad de los servicios.
El sector también pone el foco en los vehículos que no utilizan gasóleo. En este sentido, reclama que las ayudas directas para estos autobuses alcancen al menos 1.500 euros por vehículo, una cifra que consideran más acorde con los niveles reales de actividad y consumo.
Esta petición no solo responde a una necesidad económica, sino también a la transición hacia modelos de transporte más sostenibles. El impulso a energías alternativas requiere un respaldo económico sólido, que permita a las empresas adaptarse sin comprometer su estabilidad financiera.
Otro de los aspectos más relevantes es la solicitud de una revisión extraordinaria de precios en los contratos públicos de transporte. Servicios como el transporte escolar, laboral o asistencial operan bajo contratos que no contemplan el actual contexto inflacionario.
El CNTC considera imprescindible establecer mecanismos que permitan ajustar estos contratos al incremento de los costes energéticos. Sin esta revisión, advierten, se pone en riesgo el equilibrio económico de las concesiones, lo que podría afectar directamente a la calidad y continuidad del servicio.
Las asociaciones del transporte de viajeros han trasladado estas demandas a la Dirección General de Transporte, con el objetivo de que los ministerios competentes adopten medidas urgentes y eficaces. La prioridad es clara: garantizar la sostenibilidad del sector mientras persistan las circunstancias excepcionales actuales.
Desde ANETRA, que representa a más de 850 pymes del transporte en autocar, se insiste en que el sector no puede asumir en solitario el impacto de esta crisis. El transporte de viajeros es un servicio esencial para la movilidad, y su estabilidad debe ser una prioridad en la agenda política.
