Solo 1 de cada 5 empresas españolas conoce bien las ayudas para la movilidad eléctrica

La transición hacia la movilidad sostenible en España vive un momento crucial. Las empresas españolas se encuentran en una fase decisiva en el proceso de descarbonización de sus flotas, pero el camino hacia la electrificación se ve condicionado por una notable falta de información y de estrategias claras.

De acuerdo con el último Estudio de monitorización de Emisiones de Flotas en Europa (EFEM) elaborado por Alphabet, compañía de movilidad corporativa y gestión de flotas del Grupo BMW, el 57% de los gestores de flotas españoles tiene la intención de electrificar sus vehículos en el futuro. Sin embargo, un 59% de las empresas reconoce no sentirse suficientemente informado sobre los avances y oportunidades que ofrece la movilidad eléctrica, un dato 16 puntos porcentuales peor que la media europea.

Escaso conocimiento de las ayudas disponibles

El desconocimiento es aún mayor cuando se trata de subvenciones. Un 38% de las empresas españolas desconoce por completo los planes de apoyo a la electrificación, mientras que un 27% adicional admite no estar plenamente informado. Incluso, un 7% cree que no cumple con los requisitos para solicitarlas. En la práctica, solo un 19% de las compañías afirma tener un conocimiento completo de estas ayudas, lo que evidencia una brecha significativa entre las políticas regulatorias y la realidad empresarial.

A esta carencia informativa se suman los retos técnicos: la autonomía de los vehículos (42%) y la falta de infraestructura de recarga (32%) se mantienen como las principales preocupaciones de los gestores de flotas a la hora de avanzar hacia la electrificación.

Más allá de la electrificación: la descarbonización pendiente

El estudio revela que, aunque la recopilación de datos de emisiones ha crecido, solo el 34% de las empresas monitoriza las emisiones de CO₂ de su flota, pese a que el 80% considera este un tema relevante. El 43% de las compañías no ha establecido aún objetivos de reducción de emisiones y el 58% ni siquiera controla sus datos de CO₂, lo que refleja la ausencia de estrategias sólidas.

La Directiva de Informes de Sostenibilidad Corporativa (CSRD) tampoco parece tener un impacto decisivo: solo el 4% de las empresas reconoce que esta normativa haya influido en su planificación de flotas.

En cuanto a gobernanza, el 24% de las compañías españolas ya dispone de un departamento específico de sostenibilidad, aunque el dato se mantiene por debajo de la media europea (36%). Estos equipos se centran principalmente en evaluar e implementar iniciativas sostenibles (25%), monitorizar emisiones (25%) y establecer objetivos de reducción (18%).

Pese a que el 45% de las empresas ha fijado objetivos de reducción de emisiones, la toma de decisiones sigue siendo limitada, ya que solo un 34% monitoriza los datos de su huella de carbono.

Digitalización, la asignatura pendiente

El estudio también pone de manifiesto un obstáculo adicional: el 52% de las empresas españolas encuentra dificultades en la integración de herramientas digitales y en la gestión del exceso de datos. Aunque existen soluciones avanzadas en el mercado, el 54% de las compañías sigue basándose en cálculos propios con datos de consumo y el 20% utiliza hojas de cálculo en Excel como herramienta de seguimiento.

La adopción de tecnologías emergentes avanza lentamente: solo el 14% de las empresas emplea inteligencia artificial en la gestión de sus flotas. Esta dependencia de sistemas manuales y fragmentados limita la capacidad de los gestores para extraer valor de los datos y responder de forma ágil a la regulación y a los objetivos de sostenibilidad.

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