El sector del transporte valora la regularización de migrantes para aliviar la falta de conductores
Las principales asociaciones del transporte de mercancías por carretera han recibido con satisfacción el plan del Gobierno español para la regularización extraordinaria de personas migrantes en situación irregular, al considerarlo una herramienta útil para paliar el grave déficit de conductores profesionales que arrastra el sector desde hace años.
Un programa con impacto directo en el transporte de mercancías
El Ejecutivo ha anunciado un mecanismo excepcional de regularización dirigido a personas extranjeras que llevan tiempo residiendo en España sin autorización administrativa. El objetivo es incorporar a estas personas al mercado laboral formal, especialmente en actividades con alta demanda de mano de obra, como el transporte por carretera.
Según destacan las organizaciones empresariales, esta medida puede contribuir a aliviar el déficit estructural de conductores de camión, que afecta tanto al transporte nacional como internacional. En los últimos años, el sector viene alertando de la dificultad para cubrir vacantes, lo que impacta en la cadena logística y en la competitividad de las empresas.
Deficiencia crónica de conductores en España y Europa
El problema de la falta de chóferes no es exclusivo de España. A nivel europeo, distintos estudios sectoriales estiman que faltan decenas de miles de conductores profesionales, una situación que se agrava con el relevo generacional insuficiente, el envejecimiento de la plantilla y la falta de atractivo de la profesión para los más jóvenes.
En el caso español, las patronales del transporte vienen advirtiendo de que cada año quedan sin cubrir miles de puestos de conductor, especialmente en el transporte pesado de larga distancia. Esta carencia se traduce en mayores dificultades para planificar servicios, incremento de costes y riesgo de pérdida de competitividad frente a otros operadores europeos.
Oportunidad para integrar a nuevos profesionales
Las asociaciones empresariales valoran que el plan de regularización del Gobierno abra la puerta a que personas migrantes puedan acceder, con plenas garantías legales, a empleos como conductores profesionales. Desde el sector se incide en que se trata de una oportunidad doble: por un lado, para dar respuesta a la falta de mano de obra; por otro, para facilitar la inclusión laboral de personas que ya residen en el país.
Eso sí, recuerdan que el acceso a la profesión exige el cumplimiento de todos los requisitos legales y técnicos: permiso de conducir adecuado, certificado de aptitud profesional (CAP), formación específica en seguridad vial y normativa de transporte, así como el cumplimiento de los estándares de calidad y seguridad que demandan las empresas.
El papel de la formación y la cualificación profesional
Desde el sector se subraya que la regularización, por sí sola, no resolverá el problema si no va acompañada de programas de formación y cualificación adaptados para que estas personas puedan convertirse en conductores profesionales en un plazo razonable. Esto incluye acciones coordinadas con centros de formación, administraciones públicas y empresas de transporte.
Las patronales señalan que sería deseable articular itinerarios formativos específicos para los migrantes que deseen trabajar como conductores, combinando formación teórica, prácticas en empresas y apoyo en la obtención de los permisos necesarios. De esta manera, se podría acelerar su integración en el mercado laboral del transporte y mejorar los niveles de seguridad y profesionalidad en la conducción.
Respuesta a una necesidad urgente del sector
El transporte de mercancías por carretera es una actividad estratégica para la economía, ya que más del 90% de las mercancías en España se mueven por carretera en algún momento de la cadena logística. Por ello, garantizar un número suficiente de conductores cualificados es clave para el funcionamiento del tejido productivo y la distribución de bienes.
Las empresas de transporte consideran que la regularización de migrantes puede ser una pieza relevante dentro de un paquete más amplio de medidas para hacer frente a la escasez de profesionales. Entre estas medidas, el sector viene reclamando una mejora de las condiciones laborales, una mayor valoración social del oficio de conductor y el impulso a políticas que favorezcan el relevo generacional.
