El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha aprobado el nuevo Plan de Inspección del Transporte por Carretera 2026, un documento estratégico que marcará el ritmo del control del sector durante el próximo año. El texto, aprobado el 29 de enero de 2026 por la Comisión de Directores Generales de Transporte, fija como prioridad reforzar la seguridad vial, combatir el fraude y garantizar una competencia leal en el transporte de mercancías y viajeros .
Este Plan no solo actualiza criterios, sino que introduce un enfoque más tecnológico y basado en el riesgo, en línea con la normativa europea y los cambios estructurales que vive el transporte por carretera.
Inspección basada en el riesgo y foco en las empresas más infractoras
Uno de los pilares del Plan 2026 es el enfoque basado en el riesgo, que permitirá concentrar los controles en aquellas empresas con mayor frecuencia y gravedad de infracciones .
Esto significa que las compañías con peor historial recibirán inspecciones más estrictas y frecuentes, mientras que las empresas cumplidoras verán reducida la presión inspectora.
Además, se consolida el sistema europeo de clasificación de riesgos, que tiene en cuenta:
- Número de infracciones.
- Gravedad.
- Frecuencia.
- Uso del tacógrafo inteligente.
- Resultados de controles sin infracción.
El mensaje es claro: cumplir la normativa será más rentable que incumplirla.
Digitalización obligatoria: el documento de control será electrónico
El 2026 marcará un antes y un después en la digitalización del sector. Con la entrada en vigor de la Ley de Movilidad Sostenible, el documento de control en transporte de mercancías y la hoja de ruta en viajeros deberán ser necesariamente digitales .
Este avance busca:
- Reducir cargas administrativas.
- Agilizar los controles en carretera.
- Disminuir interrupciones innecesarias.
- Mejorar la trazabilidad y la seguridad jurídica.
Además, las licencias CEMT pasarán a formato exclusivamente digital desde el 1 de enero de 2026 , reforzando el proceso de transformación tecnológica del transporte internacional.
Control intensivo de tiempos de conducción y tacógrafos
El control de los tiempos de conducción y descanso sigue siendo una prioridad absoluta. España deberá inspeccionar al menos el 3% de las jornadas de trabajo del sector, lo que supone más de 3,3 millones de jornadas de conductor en 2026 .
De ellas:
- Al menos el 50% se controlará en empresas.
- Un mínimo del 30% se realizará en carretera.
Especial atención merecerá la implantación obligatoria del tacógrafo inteligente versión 2 (G2V2) en transporte internacional, así como su extensión a determinados vehículos ligeros a partir de julio de 2026 .
La manipulación de tacógrafos seguirá siendo perseguida incluso por vía penal.
Lucha contra la morosidad, el dumping social y las empresas buzón
El Plan intensifica la vigilancia sobre prácticas que distorsionan el mercado:
Morosidad
Se reforzará el control del cumplimiento del plazo máximo legal de pago de 60 días, considerado infracción por la LOTT . La morosidad continúa siendo uno de los grandes problemas estructurales del transporte de mercancías.
Empresas buzón y falsos autónomos
En coordinación con la Inspección de Trabajo, se priorizarán controles sobre:
- Conductores no dados de alta.
- Altas fraudulentas en otros Estados miembros.
- Uso de falsos autónomos.
- Cooperativas irregulares.
El objetivo es combatir el dumping social y proteger a las pymes cumplidoras .
Más vigilancia sobre exceso de peso y mercancías peligrosas
El aumento hasta 44 toneladas en determinados conjuntos de cinco o más ejes obliga a un control exhaustivo durante 2026 .
Los excesos de peso no solo dañan infraestructuras, sino que alteran la competencia y ponen en riesgo la seguridad vial.
Asimismo, el transporte de mercancías peligrosas seguirá siendo prioritario, dada su especial sensibilidad y la alarma social que generan los accidentes en este ámbito.
