El transporte de mercancías por carretera vive un momento de transformación profunda, y el camión eléctrico se consolida como una alternativa real al diésel. En este contexto, MAN Truck & Bus ha marcado un nuevo hito al probar con éxito su sistema de carga ultra rápida de 750 kW, incluso en condiciones de frío extremo, por debajo de 0 ºC. Este avance sitúa a la marca en primera línea en la carrera hacia la descarbonización del transporte pesado.
- El MAN eTGX se carga públicamente a unos 750 kW utilizando el sistema de carga de megavatios (MCS) a temperaturas bajo cero.
- La carga de megavatios permite que el MAN eTruck se cargue del 10 % al 90 % en unos 30 minutos
- La tecnología MCS para MAN eTGX y eTGS ya está disponible para pedidos: la producción del nuevo estándar de carga comenzará en el segundo trimestre de 2026.
Pruebas en condiciones reales y clima adverso
El fabricante alemán ha llevado a cabo ensayos con un prototipo de su camión eléctrico MAN eTruck en estaciones de carga de alta potencia, dentro del marco del estándar MegaWatt Charging System (MCS). Estas pruebas se han realizado en un entorno de bajas temperaturas, un aspecto clave para validar el rendimiento de la tecnología en aquellos mercados europeos donde el invierno es especialmente riguroso.
Según los datos de MAN, la potencia máxima alcanzada ha sido de 750 kW, una cifra que supone un salto cualitativo frente a los sistemas de carga actuales. Este nivel de potencia permite reducir de forma notable los tiempos de recarga, acercando la operativa de los camiones eléctricos a los tiempos de repostaje a los que estás acostumbrado con el diésel.
Tecnología MCS: la clave para el transporte pesado de larga distancia
El sistema MCS está llamado a convertirse en el estándar para la recarga de camiones eléctricos de larga distancia. Frente a los sistemas CCS actuales, que suelen moverse en el entorno de los 350 kW, el MCS multiplica la capacidad de recarga y facilita que un camión pueda recuperar gran parte de su autonomía durante el tiempo de descanso reglamentario del conductor.
En el caso del MAN eTruck, este tipo de carga ultra rápida permite plantear rutas de larga distancia con paradas mínimas, ajustadas a la normativa de tiempos de conducción y descanso. De este modo, la electrificación deja de ser una limitación operativa y empieza a ser una opción viable incluso para el transporte internacional.
Impacto en la operativa de las flotas y en la planificación de rutas
Para cualquier empresa de transporte, el tiempo es un factor crítico. Por eso, la posibilidad de cargar a 750 kW cambia de forma radical la planificación de rutas y la gestión de flotas. Con este nivel de potencia, un camión puede obtener suficiente energía durante una parada breve para continuar su servicio sin grandes alteraciones respecto a un vehículo diésel.
Además, estas pruebas demuestran que el sistema mantiene su eficacia a temperaturas bajo cero, un aspecto muy relevante si tu actividad se desarrolla en regiones frías o si operas rutas internacionales que atraviesan países del norte de Europa. La estabilidad del proceso de carga en condiciones adversas es esencial para garantizar la fiabilidad del servicio.
Infraestructura de recarga: el reto compartido
El desarrollo del camión eléctrico de larga distancia no depende solo del vehículo. La infraestructura de recarga de alta potencia será determinante. En este sentido, MAN participa en diferentes proyectos europeos que buscan desplegar una red de puntos MCS en los principales corredores de transporte.
Esta colaboración entre fabricantes, operadores de carga y administraciones públicas será clave para que, en los próximos años, estén disponibles estaciones de recarga MCS en los principales ejes logísticos. La integración de la carga ultra rápida en áreas de servicio y centros logísticos permitirá una transición ordenada desde el diésel hacia la tracción eléctrica.
MAN eTruck y la transición energética en el transporte pesado
El MAN eTruck forma parte de la nueva generación de camiones eléctricos de la marca, diseñados para cubrir tanto el transporte regional como el de larga distancia. Con la incorporación de sistemas de carga como el MCS de 750 kW, el fabricante apunta directamente a los segmentos donde tradicionalmente el diésel ha sido prácticamente insustituible.
Este avance se suma a otros desarrollos en eficiencia energética, aerodinámica y gestión de baterías. Esto se traduce en costes de operación potencialmente más bajos a medio y largo plazo, menor dependencia de los combustibles fósiles y una reducción significativa de las emisiones de CO₂.
