La entrada en vigor del nuevo sistema europeo de control de entradas y salidas (EES) ha encendido las alarmas entre los transportistas por carretera de los Balcanes Occidentales. El sector denuncia que esta herramienta, diseñada para reforzar la seguridad fronteriza, amenaza con paralizar el transporte internacional de mercancías y generar graves disrupciones en las cadenas logísticas que conectan el sureste de Europa con el resto del continente.
Un conflicto que afecta al transporte internacional
Asociaciones de transportistas de Serbia, Bosnia y Herzegovina, Montenegro y otros países de la región han anunciado una protesta coordinada en los principales pasos fronterizos de mercancías con el Espacio Schengen. El objetivo es visibilizar un problema que, aseguran, pone en riesgo la viabilidad de miles de empresas de transporte.
El foco del conflicto es el Sistema Europeo de Entrada y Salida (EES), impulsado por la Unión Europea para registrar de forma digital las entradas y salidas de ciudadanos de terceros países. Este sistema aplica la conocida regla de 90 días de estancia en un periodo de 180, sin diferenciar entre viajes turísticos y desplazamientos profesionales recurrentes.
El EES y su impacto en los conductores profesionales
Un sistema pensado para la seguridad, no para el transporte
Los transportistas denuncian que el EES no contempla la realidad del trabajo transfronterizo, especialmente en el transporte internacional por carretera. Un conductor puede cruzar varias veces al mes las fronteras de la UE para cargar o descargar mercancía, acumulando días que el sistema computa como estancia, aunque no exista intención de residencia.
Según el sector, esta interpretación automática convierte a los conductores en “infractores administrativos”, limitando su actividad y exponiéndolos a sanciones o incluso a la prohibición de entrada.
Riesgo real para la cadena logística europea
Las asociaciones advierten de que, si no se introducen cambios, el transporte desde los Balcanes hacia la UE podría verse gravemente reducido. Esto afectaría directamente a sectores clave como la automoción, la industria agroalimentaria o la distribución minorista, altamente dependientes del transporte por carretera.
El mensaje es claro: sin soluciones, habrá menos camiones y más retrasos en las entregas.
Reivindicaciones del sector
Los transportistas reclaman:
- El reconocimiento del transporte internacional como actividad laboral específica, diferenciada del turismo.
- Excepciones o regímenes especiales para conductores profesionales que cruzan fronteras de forma habitual.
- Un diálogo urgente con las instituciones europeas para evitar una crisis logística evitable.
Insisten, además, en que la protesta no tiene carácter político, sino estrictamente profesional y económico, centrado en la defensa del empleo y de la competitividad del transporte europeo.
Fuente: https://www.rts.rs/vesti/drustvo/5868171/protest-prevoznika-zapadnog-balkana-zbog-ess-sistema.html
