En las últimas semanas, el precio del gasóleo en España se ha vuelto a situar por encima de los 1,60 euros por litro, un nivel que no se alcanzaba desde hace casi un año y que está generando una gran preocupación en el sector del transporte de mercancías por carretera. Este repunte se produce, además, en un contexto en el que el precio del barril de petróleo no justifica en absoluto esta escalada, según denuncian las organizaciones del transporte.
Fenadismer, una de las principales federaciones del transporte por carretera en España, ha puesto el foco en el comportamiento de las grandes petroleras que operan en el país. La organización considera que las compañías están aprovechando la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio, en particular la guerra en Israel y el conflicto con Irán, como argumento para encarecer artificialmente los carburantes, sin que exista respaldo real en los mercados internacionales del crudo.
Desajuste entre el precio del petróleo y el coste del gasóleo
Si analizas la evolución reciente de los mercados, el barril de petróleo Brent se ha mantenido en torno a los 80-85 dólares, un nivel muy inferior al registrado en anteriores episodios de máximos históricos en el precio de los carburantes. Sin embargo, el precio del gasóleo en España ha seguido una tendencia alcista muy superior a lo que indicaría ese valor del crudo.
Fenadismer subraya que no existe correlación razonable entre la cotización internacional del petróleo y el precio final del gasóleo que pagas en la estación de servicio. Para la federación, las petroleras estarían aprovechando cualquier tensión internacional como excusa para incrementar sus márgenes de beneficio, en un mercado donde la competencia es limitada y con una elevada concentración empresarial.
Impacto directo sobre los transportistas por carretera
Como profesional del transporte, conoces bien que el combustible puede llegar a representar hasta el 40% de los costes de explotación de un vehículo pesado. Por eso, cualquier incremento sostenido del precio del gasóleo tiene un efecto inmediato y muy significativo sobre la rentabilidad de tu actividad.
Fenadismer alerta de que muchas pequeñas y medianas empresas de transporte, así como transportistas autónomos, no pueden repercutir con la suficiente rapidez estos incrementos de coste a sus clientes. Esto provoca que su margen operativo se reduzca drásticamente y, en numerosos casos, se sitúe en niveles de clara insostenibilidad económica.
Además, la federación recuerda que la normativa española obliga a revisar el precio del transporte en función de la variación del coste del gasóleo, algo que, en la práctica, no siempre se cumple o se aplica con retrasos que perjudican gravemente al transportista.
Denuncia de prácticas abusivas y reclamación de control institucional
Ante esta situación, Fenadismer acusa a las petroleras de llevar a cabo prácticas abusivas en la fijación de precios, amparándose en un contexto internacional convulso pero sin una justificación real basada en los costes. La federación demanda que las autoridades competentes intensifiquen la vigilancia sobre el mercado de los carburantes, especialmente en relación con los márgenes aplicados por las compañías distribuidoras.
En concreto, se reclama que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) analice en profundidad la evolución de los precios del gasóleo en España, comparándolos con los de otros países de la Unión Europea y con la cotización real del crudo. El objetivo es detectar posibles desajustes y adoptar medidas que eviten que el sector del transporte soporte sobrecostes injustificados.
