La Cambra de Comerç de Barcelona ha abierto de nuevo el debate sobre la financiación de la red de autopistas y autovías en Cataluña y el resto del Estado. Tras varios años de carreteras liberadas de peaje, el organismo cameral considera que el actual modelo es insostenible y reclama el restablecimiento de un sistema de pago por uso que garantice tanto el mantenimiento de las infraestructuras como la competitividad económica y logística.
Desde la perspectiva del transporte profesional por carretera, esta propuesta tiene implicaciones directas. El sector hace un uso intensivo de la red de alta capacidad y depende de que las vías estén en buen estado, sin baches, con buena señalización y con niveles razonables de congestión. La Cambra advierte de que, sin una financiación específica y estable, el deterioro progresivo de las carreteras se agudizará.
Un modelo de financiación en entredicho
Según la Cambra, la supresión de los peajes tradicionales no se ha visto acompañada de un esquema alternativo sólido que permita cubrir las necesidades de conservación y mejora de la red. El organismo empresarial recuerda que España es de los pocos países europeos donde, en amplios corredores, el uso de las autopistas es prácticamente gratuito, lo que genera un desajuste entre la intensidad de uso y los recursos disponibles para su mantenimiento.
En este contexto, la entidad propone avanzar hacia un sistema de “pago por uso” aplicado de forma homogénea y predecible, donde todos los usuarios de la red, incluidos los vehículos ligeros y pesados, contribuyan de manera proporcional al desgaste que producen. De este modo, se pretende evitar que el mantenimiento de infraestructuras estratégicas dependa únicamente de los Presupuestos Generales del Estado y de las prioridades políticas de cada momento.
Equidad territorial y armonización europea
Otro aspecto que subraya la Cambra de Barcelona es la equidad territorial. Durante años, una parte importante de la red catalana soportó peajes, mientras que otras regiones disfrutaban de vías de alta capacidad sin coste directo para el usuario. El organismo cree que, si se reintroduce el pago, debe hacerse de forma homogénea y coordinada en todo el Estado, evitando nuevos desequilibrios entre territorios.
Además, la entidad recuerda que la tendencia europea va en la línea de generalizar sistemas de tarificación viaria, especialmente para vehículos pesados, tanto por razones de mantenimiento como medioambientales. En este sentido, la Cambra apuesta por un modelo que se alinee con las prácticas de los países de nuestro entorno, facilite la interoperabilidad de sistemas y reduzca la incertidumbre regulatoria para las empresas de transporte internacional.
De lo que se olvidan en la Cambra de Comerç de Barcelona
El transporte por carretera aportó más de 16.500 millones de euros en fiscalidad específica y peajes en España (datos del Centro de Investigación del Transporte de la UPM y Fundación Corell referentes al año 2021).
¿De dónde sale ese dinero fiscal?
Principalmente de:
- Impuesto Especial de Hidrocarburos (gasóleo profesional)
- IVA del combustible y servicios
- Impuesto de matriculación y circulación
- Peajes y tasas
- Cotizaciones sociales del empleo del sector
Además, la fiscalidad sobre la carretera es especialmente alta frente a otros modos (ferrocarril o marítimo tienen más exenciones en carburantes), lo que hace que sea la principal fuente de ingresos públicos del transporte. El transporte de mercancías por carretera dentro del conjunto logístico puede alcanzar hasta el 4,4% del PIB nacional según análisis sectoriales recientes. El transporte y la logística representan alrededor del 4,5% del PIB español y unos 149.000 millones de euros de cifra de negocio.
Unos datos que dejan a las claras, quien está aportando.
