Faltan 20.000 conductores profesionales en España: el sector reclama soluciones urgentes
La organización empresarial de transporte por carretera UNO Logística ha vuelto a encender las alarmas sobre la situación del sector en España. Según sus estimaciones, actualmente faltan en torno a 20.000 conductores profesionales de transporte de mercancías por carretera, una carencia que, de no abordarse de forma inmediata, puede comprometer seriamente la cadena de suministro y la competitividad de las empresas.
Un problema estructural que amenaza la actividad del transporte
Desde UNO se subraya que la escasez de conductores profesionales no es un fenómeno puntual, sino un problema estructural que se viene arrastrando desde hace años y que se ha agravado por el relevo generacional insuficiente y la falta de atractivo de la profesión para los jóvenes. El presidente de UNO, Francisco Aranda, advierte de que este déficit ya está teniendo efectos palpables en la capacidad operativa de muchas compañías, que se ven obligadas a reorganizar rutas, rechazar carga o extender plazos de servicio.
Aranda remarca que el transporte de mercancías por carretera es un sector estratégico para la economía española, clave para el funcionamiento del comercio, la industria y la distribución. En este contexto, la falta de mano de obra cualificada en la conducción profesional supone un riesgo directo para la fluidez de las operaciones logísticas y, en última instancia, para el suministro de bienes a empresas y consumidores.
Medidas urgentes para hacer atractiva la profesión
Ante esta situación, UNO reclama la puesta en marcha de soluciones urgentes y coordinadas entre administraciones y empresas. La patronal insiste en la necesidad de impulsar políticas activas que faciliten el acceso a la profesión, reduzcan las barreras de entrada y mejoren la imagen del oficio de conductor profesional de mercancías.
Entre las propuestas planteadas por UNO se encuentra el impulso de programas de formación específicos y más accesibles, así como la revisión de los costes asociados a la obtención de permisos y certificaciones profesionales, que hoy suponen un obstáculo económico importante para muchos candidatos. Además, se solicita una mayor colaboración entre las empresas de transporte y los centros formativos para adecuar los contenidos a las necesidades reales del mercado laboral.
Fomentar el relevo generacional y la incorporación de nuevos perfiles
La organización sectorial pone el foco también en el relevo generacional. La edad media de los conductores profesionales se ha incrementado en los últimos años y, según advierte UNO, si no se atrae a jóvenes y nuevos perfiles al sector, la falta de conductores se agravará en el medio y largo plazo. Por ello, se propone desarrollar campañas de divulgación y orientación profesional que den a conocer las oportunidades laborales que ofrece el transporte de mercancías por carretera.
UNO apuesta igualmente por fomentar la incorporación de la mujer a la profesión de conductora profesional, un colectivo todavía infrarepresentado en el sector. En este sentido, se demanda el diseño de políticas de igualdad y condiciones laborales que favorezcan la presencia femenina en un ámbito tradicionalmente masculinizado.
Un reto clave para la competitividad y la calidad del servicio
Desde la patronal se advierte de que, en un contexto de creciente exigencia por parte de los clientes y de transformación digital de la logística, disponer de suficientes conductores cualificados es esencial para garantizar la calidad del servicio, la puntualidad y la fiabilidad de las entregas. La escasez de profesionales no solo impacta en la operativa diaria, sino que puede elevar los costes y restar competitividad a las empresas de transporte españolas frente a otros mercados europeos.
UNO concluye que la solución a este problema pasa por una estrategia integral que combine mejoras en la formación, incentivos a la contratación, revisión de las condiciones laborales y una apuesta firme por dignificar la figura del conductor profesional. Solo así, recalcan, será posible reducir el déficit de esos 20.000 conductores y asegurar la sostenibilidad futura del transporte de mercancías por carretera en España.
