UNO Logística prevé un año de oportunidades, aunque marcado por la presión de costes y la incertidumbre económica
El sector de la logística y el transporte afronta 2026 con prudente optimismo. Tras cerrar 2025 con un balance positivo, la patronal UNO Logística ha anunciado en Valencia que el sector crecerá un 2,6% durante el próximo ejercicio, consolidando su papel estratégico en la economía española.
Durante el encuentro empresarial ‘Retrospectiva 2025 y perspectiva 2026 en clave logística’, la organización ha subrayado que el crecimiento continuará, aunque a un ritmo moderado. El contexto económico exige cautela: aumento de costes laborales, presión fiscal, incertidumbre internacional y volatilidad energética dibujan un escenario que obliga a las empresas a reforzar su eficiencia y capacidad de adaptación.
El presidente de la patronal, Francisco Aranda, ha destacado que 2026 será un año de oportunidades para seguir mejorando la competitividad, siempre que el entorno regulatorio no introduzca medidas que perjudiquen la productividad del sector.
El empleo seguirá creciendo, impulsado por la digitalización
En términos laborales, la previsión es igualmente positiva. UNO Logística estima un incremento del empleo de entre el 1,8% y el 2,1% respecto a 2025, motivado por la creciente demanda de perfiles especializados, la digitalización de procesos y la expansión de modelos logísticos sostenibles.
El desafío, sin embargo, no es únicamente crecer en volumen de empleo, sino atraer, formar y retener talento cualificado. La transformación tecnológica —con la incorporación de inteligencia artificial, big data y automatización— exige profesionales capaces de adaptarse a un mercado en constante evolución.
La patronal insiste en que el talento y la tecnología se han convertido en las principales palancas de competitividad en un entorno de “permacrisis”, donde la resiliencia de las cadenas de suministro es clave.
Retos estructurales: costes, regulación y absentismo
El balance de 2025 ha sido favorable, pero no exento de dificultades. El sector ha tenido que hacer frente a un incremento sostenido de los costes laborales, mayor presión regulatoria y un absentismo que ya alcanza el 8%, una cifra que preocupa especialmente a las empresas.
De cara a 2026, los principales desafíos se centran en:
- Cambios en el ámbito aduanero.
- La futura implementación de la Ley de Movilidad Sostenible.
- Negociaciones colectivas en un contexto de fuerte presión salarial.
- La implantación del registro horario digital.
A ello se suma la necesidad de modernizar infraestructuras, impulsar la intermodalidad y reforzar la colaboración público-privada. Para la patronal, contar con un marco regulatorio estable y predecible será determinante para mantener la inversión y la creación de empleo.
La logística se consolida como sector estratégico
Más allá de las cifras de crecimiento, 2025 ha servido para consolidar la percepción de la logística como un sector de alto valor añadido. Lejos de ser un mero “commodity”, se ha convertido en un factor decisivo para la competitividad del tejido productivo y el buen funcionamiento de las cadenas de suministro.
En un contexto marcado por la complejidad geopolítica y la transformación de los hábitos de consumo, la logística ha demostrado su capacidad para generar riqueza, vertebrar el territorio y sostener el dinamismo del mercado inmobiliario logístico, que continúa creciendo por encima de la media europea.
El mensaje de la patronal es claro: la anticipación estratégica, la inversión en digitalización y sostenibilidad y la apuesta decidida por el talento serán claves para garantizar un crecimiento sólido y sostenido.
Con una previsión de crecimiento del 2,6% para 2026, el sector logístico encara el futuro con confianza, pero también con la certeza de que la competitividad dependerá de su capacidad para adaptarse a un entorno cambiante y exigente.
