El transporte de mercancías por carretera ya no queda al margen del nuevo sistema de control digital de la jornada laboral que prepara el Gobierno. Así lo ha advertido Fenadismer, que ha alertado al sector sobre la inclusión expresa de los conductores profesionales en el futuro modelo de registro horario electrónico obligatorio.
La medida, que forma parte de la reforma del sistema de control de jornada laboral, obligará a las empresas a implantar herramientas digitales que permitan verificar de manera remota y en tiempo real el cumplimiento de los tiempos de trabajo. Un cambio que afecta de lleno a un sector con particularidades normativas propias y una operativa marcada por la movilidad constante.
Un sistema digital obligatorio y supervisado
Adiós al registro manual tradicional
Hasta ahora, muchas empresas del transporte utilizaban sistemas de registro adaptados a la normativa vigente, en muchos casos combinados con los datos del tacógrafo digital. Sin embargo, el nuevo modelo exigirá un registro digital específico, accesible y verificable por la Inspección de Trabajo, que deberá reflejar con precisión el inicio y finalización de la jornada.
El objetivo del Ejecutivo es reforzar la transparencia en el control horario y evitar irregularidades en materia de horas extraordinarias o excesos de jornada. No obstante, desde el sector se advierte de que el transporte por carretera ya está sometido a una estricta regulación europea sobre tiempos de conducción y descanso, controlados a través del tacógrafo.
¿Cómo afecta al transporte de mercancías?
Compatibilidad con el tacógrafo y normativa europea
Uno de los principales interrogantes es cómo se articulará este nuevo sistema con los mecanismos ya existentes. Los conductores profesionales están sujetos al Reglamento comunitario que fija los límites de conducción diaria y semanal, así como los descansos obligatorios.
El reto será evitar duplicidades administrativas. Según ha trasladado Fenadismer, el transporte por carretera tiene una regulación específica que no puede equipararse a otros sectores laborales, ya que la jornada no siempre coincide con el tiempo efectivo de conducción.
Por ejemplo, actividades como la carga y descarga, la espera en plataformas logísticas o la disponibilidad forman parte de la jornada laboral, pero no siempre quedan reflejadas de forma automática en el tacógrafo.
Preocupación empresarial por el aumento de costes
La implantación de un sistema digital obligatorio supondrá una inversión tecnológica para miles de pequeñas y medianas empresas del sector. En España, el transporte de mercancías por carretera está compuesto mayoritariamente por autónomos y microempresas, que podrían verse obligados a adaptar sus procesos internos en un corto espacio de tiempo.
Desde el ámbito empresarial se insiste en la necesidad de que la normativa tenga en cuenta la realidad operativa del transporte y contemple un periodo de adaptación razonable. La digitalización no puede traducirse en más carga burocrática ni en inseguridad jurídica, advierten.
