El Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC), a través de su Departamento de Mercancías, ha solicitado al Gobierno la puesta en marcha inmediata de un nuevo paquete de ayudas directas para el sector. La petición se produce tras constatar el fuerte impacto que está teniendo, de nuevo, el incremento del coste del gasóleo en la viabilidad de miles de empresas y autónomos del transporte.
El CNTC ha remitido una carta al Gobierno en la que pide que se habilite una ayuda de al menos 25 céntimos de euro por litro de gasóleo profesional consumido. Esta medida se orienta a compensar el encarecimiento continuado del combustible, elemento que supone uno de los principales costes de explotación para las empresas de transporte de mercancías por carretera.
Según expone el Comité, el objetivo de esta bonificación es evitar que el incremento del precio del gasóleo comprometa la continuidad de la actividad de un gran número de transportistas, especialmente aquellos con menor capacidad financiera para absorber estas oscilaciones de costes. Además, se reclama que la medida se articule con carácter urgente, dada la situación de tensión que ya se percibe en el mercado.
Junto a la bonificación del gasóleo, el CNTC solicita también ayudas directas de 1.500 euros por vehículo para los transportistas autónomos y pymes. Esta cantidad se plantea como un apoyo complementario para paliar el impacto de los sobrecostes energéticos y garantizar la liquidez mínima necesaria para el mantenimiento de la actividad.
El Comité advierte de que el encarecimiento de los combustibles, unido a otros costes operativos, está llevando a muchos profesionales al límite de su capacidad económica. Por ello, considera imprescindible que el Gobierno reactive un esquema de ayudas similar al aplicado en momentos anteriores de fuerte tensión en los precios energéticos.
Un sector estratégico en riesgo por el aumento de costes
El Departamento de Mercancías del CNTC recuerda en su comunicación al Ejecutivo que el transporte de mercancías por carretera es un sector esencial para el funcionamiento de la economía y el abastecimiento. Cualquier alteración grave en su viabilidad repercute de forma directa en las cadenas de suministro, en los precios finales de los productos y en la competitividad del tejido empresarial.
Para el Comité, la actual escalada del gasóleo profesional amenaza con erosionar de forma significativa los márgenes de explotación, especialmente en aquellas empresas con contratos a tarifas cerradas o con una limitada capacidad de repercutir los incrementos de costes a sus clientes.
