La negociación colectiva vuelve a situarse en el centro del debate del transporte de mercancías por carretera. En los últimos días se han abierto mesas de negociación de los convenios de operadores en Barcelona, Madrid, Sevilla y Guadalajara, así como los de transporte en Madrid y Barcelona. Un movimiento que, lejos de aportar estabilidad, reactiva una cuestión clave: ¿tiene sentido mantener un modelo provincial en un mercado logístico cada vez más nacional?
La reflexión surge a raíz de un post publicado en LinkedIn por Ángel González, directivo de Ontime, quien cuestiona abiertamente la proliferación de convenios provinciales también en el ámbito de los operadores logísticos.
Un modelo provincial que genera desequilibrios
Durante años, el sector del transporte ha advertido de la pérdida progresiva de rentabilidad y estabilidad. Entre las causas estructurales figura la existencia de convenios colectivos provinciales que generan diferencias de costes laborales entre territorios.
Tal y como señala Ángel González en su publicación, “la existencia de convenios provinciales genera diferencias de costes entre territorios que provocan desequilibrios competitivos”.
Para las empresas que operan a nivel nacional, esta fragmentación supone gestionar distintos marcos laborales en cada provincia, lo que complica la administración interna, incrementa la carga burocrática y dificulta una estrategia común de recursos humanos.
El resultado es un sector dividido, con estructuras laborales heterogéneas y con una competitividad desigual según el territorio.
La paradoja de los operadores logísticos
La cuestión adquiere mayor relevancia cuando el propio sector logístico parece estar reproduciendo el mismo esquema que critica en el transporte.
Según el directivo de Ontime, “ahora que estamos convencidos de que hacerlo así es un galimatías y no funciona, los operadores logísticos hemos decidido hacer lo mismo. No lo entiendo”.
En su análisis, González apunta a una contradicción evidente: mientras en privado se cuestiona el sistema de negociación provincial, en la práctica se abren nuevos convenios en distintas provincias para operadores logísticos. “Acabamos haciendo lo contrario; cada vez hay más provincias donde abrimos convenio provincial de operador logístico y, por lo tanto, cometiendo los mismos errores del transporte”, afirma.
Este fenómeno podría consolidar un modelo fragmentado que, a medio plazo, dificultaría aún más la cohesión sectorial y la competitividad frente a otros mercados europeos más homogéneos.
La propuesta: un convenio nacional bajo un Tercer Acuerdo Marco
Frente a esta situación, Ángel González plantea una alternativa clara: “Demos marcha atrás. Estamos a tiempo de hacer un convenio nacional de operadores, siempre bajo el paraguas de un Tercer Acuerdo Marco, que simplifique la gestión y nos permita negociar al máximo nivel”.
La creación de un convenio nacional de operadores logísticos permitiría:
- Simplificar la gestión laboral en empresas con implantación estatal.
- Reducir desigualdades de costes entre provincias.
- Fortalecer la posición negociadora del sector.
- Aportar mayor estabilidad jurídica y estratégica.
En un contexto marcado por la presión de costes, la transformación digital y la necesidad de ganar eficiencia, la estabilidad normativa se convierte en un elemento clave para el futuro del transporte y la logística en España.
Un debate estratégico para el futuro del sector
El mensaje de González concluye con una llamada a la alineación interna: “Sin duda, es lo que los empresarios necesitamos, pero no estoy seguro que sea lo que quieren nuestras asociaciones. Hay que alinearse”.
El debate está abierto. Con las mesas de negociación ya activas en varias provincias, el sector se enfrenta a una decisión estratégica: continuar con un modelo provincial que fragmenta costes y gestión o avanzar hacia un marco nacional que refuerce la competitividad y la unidad empresarial.
El momento, como apunta el directivo de Ontime, es ahora.
