Alemania sigue avanzando en la búsqueda de soluciones para descarbonizar el transporte de mercancías por carretera, y uno de los proyectos más llamativos es la prueba de camiones eléctricos que se recargan mediante catenaria mientras circulan por autopista. Este sistema, similar al de los trenes o tranvías, permite alimentar a los vehículos pesados con electricidad en movimiento, reduciendo de forma notable el consumo de combustible fósil y las emisiones asociadas.
Un proyecto piloto con varios años de recorrido
El proyecto se está desarrollando en un tramo de la autopista A5, en el estado federado de Hesse, entre los municipios de Langen/Mörfelden y Weiterstadt, una zona muy transitada por el transporte pesado. Este corredor forma parte de la iniciativa conocida como “ELISA” (Electrified, Innovative Heavy Traffic on the Autobahn), que se ha convertido en uno de los bancos de pruebas más importantes de Europa para este tipo de tecnología.
Según los datos publicados por el programa “BEV Goes E-Highway – BEE”, se han invertido 5.900.000 euros en esta fase del proyecto y los camiones participantes han recorrido ya en conjunto más de 10.000 kilómetros bajo catenaria. Estas cifras permiten obtener información real y detallada sobre el comportamiento del sistema en condiciones de operación diaria, con tráfico intenso y diferentes situaciones climáticas.
Cómo funciona la recarga mediante catenaria
Los vehículos utilizados son camiones híbridos enchufables adaptados con un pantógrafo en la parte superior de la cabina, capaz de conectarse de forma automática a los cables de la catenaria instalados sobre el carril derecho de la autopista. Cuando el camión circula bajo este tramo electrificado, puede:
- Alimentar directamente el motor eléctrico con la energía procedente de la línea aérea.
- Recargar la batería de tracción mientras mantiene la velocidad de crucero.
- Desconectarse y volver a modo batería o diésel cuando abandona la sección electrificada.
El sistema está diseñado para que el acoplamiento y desacoplamiento del pantógrafo se realice de forma segura y automatizada, sin que el conductor tenga que detener el vehículo. Esto permite mantener la fluidez del tráfico y evitar interrupciones en la operación diaria de transporte.
Resultados operativos y ventajas para el transporte
Los primeros resultados apuntan a que la tecnología de catenaria es técnicamente viable para el transporte pesado de larga distancia. En las condiciones de la prueba, los camiones han demostrado poder reducir de forma significativa el uso del motor diésel cuando circulan bajo la línea eléctrica, lo que se traduce en:
- Menor consumo de combustible en los tramos electrificados.
- Reducción directa de emisiones de CO₂ y contaminantes locales.
- Disminución del ruido generado por los vehículos en comparación con el modo exclusivamente diésel.
Además, al recargar la batería durante la marcha, el camión dispone de energía eléctrica para continuar funcionando sin emisiones locales incluso después de abandonar la zona electrificada, por ejemplo, en accesos a polígonos industriales o zonas urbanas cercanas a la autopista.
Implicaciones económicas y logísticas para el sector
Este tipo de proyectos permite analizar si la electrificación mediante catenaria puede convertirse en una solución a gran escala para los principales corredores logísticos europeos.
Los responsables del proyecto destacan que la electrificación de determinados tramos con alto volumen de camiones podría optimizar la inversión en infraestructuras, concentrando el uso de la catenaria en corredores estratégicos. A cambio, las flotas tendrían que apostar por camiones híbridos o eléctricos preparados para operar tanto bajo catenaria como fuera de ella, combinando energía eléctrica en autopista y flexibilidad operativa en el resto de la red viaria.
