Los transportistas alertan de un grave déficit de conservación en la red viaria española
Las principales organizaciones de transporte por carretera han vuelto a poner el foco en el deterioro progresivo de las carreteras españolas, advirtiendo de que la situación se aproxima a un escenario similar al que atraviesa la red ferroviaria. Según el sector, el déficit de mantenimiento acumulado en la red viaria estatal supera los 10.000 millones de euros, una cifra que consideran insostenible para un país donde el 96 % de las mercancías se mueven por carretera.
Un problema estructural de inversión en conservación
Las asociaciones representativas del transporte de mercancías por carretera subrayan que, durante los últimos años, la inversión pública se ha concentrado en nuevos proyectos e infraestructuras, dejando en segundo plano la conservación ordinaria de las carreteras ya existentes. Esta tendencia, denuncian, está provocando baches, hundimientos, falta de señalización adecuada y un desgaste acelerado de la red, con especial impacto en los corredores más utilizados por el transporte pesado.
De acuerdo con los datos que manejan las patronales del sector, el déficit anual en conservación viaria ronda entre los 1.200 y 1.500 millones de euros, lo que habría generado ese desfase acumulado superior a los 10.000 millones. Para ti como profesional del transporte, esto se traduce en un aumento de costes de mantenimiento de tu flota, más averías y un menor nivel de seguridad en ruta.
Riesgos para la seguridad vial y la competitividad
Los transportistas insisten en que el estado de las carreteras no es solo una cuestión económica, sino también de seguridad. Un pavimento en mal estado incrementa las distancias de frenado, empeora la adherencia y multiplica el riesgo de accidentes, especialmente para los vehículos de gran tonelaje. Además, las deficiencias en la señalización horizontal y vertical impactan directamente en tu capacidad de anticipación a las condiciones de tráfico.
En el plano económico, las asociaciones recuerdan que el transporte por carretera es un pilar clave de la competitividad industrial y logística de España. El deterioro de las infraestructuras supone tiempos de viaje menos previsibles, mayores consumos de combustible y un desgaste acelerado de neumáticos y componentes mecánicos. Todo ello afecta de forma directa a tus márgenes y a la fiabilidad del servicio que prestas a tus clientes.
Comparación con la situación de la red ferroviaria
El sector critica que el debate público se haya centrado en el estado del ferrocarril mientras se pasa por alto un problema de magnitud similar en la carretera. Las organizaciones de transportistas consideran que, aunque es necesario abordar las carencias de la red ferroviaria, no se puede descuidar la principal vía de transporte de mercancías del país. Recuerdan que, mientras el ferrocarril absorbe una parte minoritaria del tráfico de mercancías, la carretera soporta casi la totalidad del movimiento diario de productos.
Ante este escenario, los transportistas reclaman una planificación a largo plazo que priorice la conservación frente a la construcción de nuevas infraestructuras, salvo en aquellos casos donde sean imprescindibles. A su juicio, es necesario un cambio de enfoque que garantice presupuestos estables y suficientes para la conservación viaria, evitando ciclos de inversión intermitentes que agravan el deterioro y encarecen las futuras intervenciones.
Reivindicaciones del sector del transporte por carretera
Entre las peticiones más destacadas al Gobierno y a las administraciones competentes, el sector del transporte de mercancías por carretera reclama:
- Un plan estatal de choque para la conservación de carreteras, con una dotación extraordinaria que permita reducir el déficit acumulado.
- Compromisos plurianuales de inversión que den estabilidad a las empresas y a los gestores de infraestructuras.
- Priorizar las actuaciones en los principales corredores logísticos, donde el tráfico pesado y el impacto económico son mayores.
- Un diálogo permanente con el sector del transporte para identificar los tramos más problemáticos y evaluar el efecto real del deterioro sobre tu actividad.
Las organizaciones del sector insisten en que una red viaria en buen estado no es un lujo, sino una condición básica para garantizar la seguridad vial, la competitividad y la sostenibilidad económica del transporte por carretera.
