Multas de hasta 30.000 € por no llevar el tacógrafo inteligente de segunda generación

Desde el 21 de agosto de 2023, todos los vehículos de transporte internacional de mercancías de más de 3,5 toneladas matriculados por primera vez deben ir equipados con el tacógrafo inteligente de segunda generación. Este dispositivo es obligatorio para realizar transporte internacional y operaciones de cabotaje en la Unión Europea, así como en países del entorno como Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein.

Un calendario de implantación progresiva pero ineludible

La normativa europea ha establecido un calendario escalonado para sustituir los tacógrafos analógicos y digitales de primera generación por el nuevo modelo inteligente. Los vehículos equipados con tacógrafos analógicos o digitales “no inteligentes” que realizan transporte internacional deberán sustituirlos antes del 31 de diciembre de 2024.

Por su parte, los vehículos que ya cuentan con tacógrafo inteligente de primera generación deberían haberlo sustituido por el de segunda generación antes del 19 de agosto de 2025. De esta manera, todas las flotas que operen en transporte internacional deberían haber adaptado progresivamente sus vehículos, independientemente de la fecha de matriculación, siempre que se mantengan activos en rutas internacionales.

Vehículos afectados: más allá de los pesados tradicionales

La obligación no se limita a los camiones pesados convencionales. Todos los vehículos de transporte internacional de mercancías de entre 2,5 y 3,5 toneladas también deberán instalar el tacógrafo inteligente de segunda generación a partir del 1 de julio de 2026. Esto afecta de lleno a furgones y vehículos ligeros que realizan transporte internacional con carácter profesional.

La medida persigue incrementar el control efectivo de los tiempos de conducción y descanso, mejorar la seguridad vial y combatir la competencia desleal y el fraude en el uso del tacógrafo. El nuevo dispositivo incluye funcionalidades avanzadas como la localización por satélite y el registro automático de cruces de fronteras.

Sanciones: multas elevadas y posible retirada del permiso de conducir

No llevar instalado el tacógrafo inteligente de segunda generación cuando sea obligatorio se considera una infracción muy grave en materia de transporte. En España, estas infracciones pueden conllevar multas de hasta 30.000 euros, dependiendo de la gravedad y circunstancias del caso. Además, el conductor puede enfrentarse a la retirada del permiso de conducir en situaciones especialmente graves o reincidentes, al tratarse de vulneraciones que afectan directamente a la seguridad vial y al control de la jornada de trabajo.

El conductor deberá asegurarse de que el tacógrafo funciona correctamente, se usa en el modo adecuado y registra de manera fidedigna los tiempos de conducción, descanso y otras actividades. En los controles en carretera, las autoridades podrán verificar de manera inmediata si el vehículo cuenta con el dispositivo correspondiente y si los datos registrados son coherentes.

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